
MIGUEL SANCHIZ. (Majadahonda, 3 de septiembre de 2025). El Ingenio Invisible. El mechero: el fuego en el bolsillo. Una chispa y una llama. Así de simple, así de decisivo. El mechero es una herramienta pequeña, portátil, casi siempre olvidada… hasta que se necesita. Sirve para encender cigarrillos, fogones, velas, fuegos, hogueras. Y con él se encienden también recuerdos, rituales, urgencias o gestos de camaradería. En un verano de incendios parece inapropiado o políticamente incorrecto loar al mechero pero ante esta catástrofe conviene también recordar que la «invención» del fuego (o por mejor decir, su conservación) fue decisivo en el salto evolutivo del ser humano. Y es que ya dijo el Dalai Lama desde su residencia de Dharamsala (India) cuando le preguntaron qué pensaba de la tecnología y respondió que si se utiliza de una manera beneficiosa o perjudicial no tiene nada que ver con la tecnología. Más aún, depende de las intenciones del usuario. Dijo: “Si tengo miedo y odio en el corazón, intentaré matarte con un tenedor. En cambio, si tengo amor, te daré alimentos con el mismo utensilio”.









