
MIGUEL SANCHIZ. (Majadahonda, 25 de septiembre de 2025). Vuelve el Ingenio Invisible: La Escobilla del retrete: el vigilante silencioso de la decencia. Las exigencias de limpieza e higiene pública y privada en las sociedades modernas son cada vez más altas y ahí está el rechazo a la nueva tasa de basura que se está produciendo en muchos Ayuntamientos de España a consecuencia de la deficiente gestión de este servicio en calles y aceras de las ciudades o de un afán recaudador desmedido y a veces hasta exagerado. A veces se pierde la perspectiva de que la limpieza y la higiene es un hábito personal y una exigencia social y en este último caso corresponde a los poderes públicos velar por ella y por su cumplimiento, con multas y penalidades a los que las infrinjan o a las empresas concesionarias de las mismas, que no son ni mucho menos baratas. En cuanto a la higiene privada, si existe un objeto indispensable y poco apreciado ese es la escobilla del retrete. No brilla ni se exhibe, pero es esencial para la higiene moderna. Su función es simple, incómoda de nombrar pero irremplazable. Es uno de los héroes anónimos de la revolución sanitaria.









