
“Don Jesús Higueras, cura postconciliar, se preguntó cómo transmitir la fe a una sociedad en cambio acelerado. Anduvo por los Cursillos de Cristiandad hasta que la hermana Virginia le habló de una reunión con Kiko Argüello en Majadahonda. Ahí comenzó la historia de la predicación en esa parroquia y de la presencia de un Camino de Iglesia en una comunidad emblemática. No es frecuente, confiesa el párroco, tener una materia prima como esta en las parroquias del centro de Madrid”. Francisco Serrano Oceja recuerda en el diario Abc un acto de los célebres «kikos» en Majadahonda y señala que “en Madrid, lo que no es historia es leyenda. Y lo que no se convierte en historia, se aferra a la leyenda. La Virgen de la Paloma es historia y también leyenda. «La devoción a la Virgen de la Paloma es la devoción incluso de los no creyentes, de los no practicantes, a través de sus familias, de abuelos a padres e hijos. Se ha ganado el corazón de los madrileños, por ser popular, porque cambia la vida de las personas», comenta el joven párroco Gabriel Benedicto Casanova, que está acompañado por los sacerdotes Moisés León Lezcano y Felipe de la Vega”.









