
MANU RAMOS. El hostelero que ha invertido en Majadahonda ha recibido 3 mazazos: los políticos y sus obras públicas que ahogan al pequeño comercio y a los contribuyentes con sus impuestos, la crisis económica de 2008 y la pandemia de 2020. Dos años antes de abrir ‘La Esquina del Calderón’, la familia Nahtani se hizo cargo de un local propiedad del Atlético de Madrid en el Cerro del Espino de Majadahonda. «Aquel bar solo funcionaba en días de partido», recuerda David, «y mis padres le dieron vida, les fue muy bien». En ese punto, una vez cosechado el éxito rotundo en la ciudad deportiva majariega, decidieron dejar de trabajar para el club e iniciar una aventura por su cuenta. Fue entonces cuando abrieron el nuevo restaurante, que se mantiene en pie hasta hoy y «por muchos años», sesea David. «Por aquí han pasado un montón de jugadores y directivos», comenta. «Esta era la sede de muchas peñas ‘Atléticas’ y el club siempre mandaba a alguien en sus aniversarios». Pero el derrumbe del histórico estadio obligó a David a despojarse de todo sentimentalismo y a cambiar el rumbo de su negocio.









