
JUAN JOSÉ FERNÁNDEZ. La noche es de los (servicios) esenciales. «No estamos confinados, puede usted venir a comprar». Viniendo del Norte, camino del Sur, cuando el receptor ya capta la FM de Madrid, puede oírse en la radio un anuncio singular, según el cual «Plaza Norte 2 no está en zona confinada». Toda Majadahonda, su término, lo está, pero no el gigantesco y lujoso centro comercial. Y lo mismo le pasa al Plaza Río 2, junto al Manzanares. El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, que se niega a un confinamiento perimetral que no sea intermitente, cierra su territorio por áreas básicas de salud. Puede que sea casualidad que esas áreas no incluyan a grandes centros comerciales. En la ciudad la noche es también solo para los esenciales. Las ambulancias que salen del Hospital La Paz, los coches de los vigilantes privados y los camiones de la concejalía de Medio Ambiente, o sea, de residuos urbanos, se miran entre sí con los faros en los laterales de la Castellana. Pocas veces como ahora se habían visto las cuatro torres con tan pocas luces en las ventanas.









