
JULIA BACHILLER. “Intentaré ser breve y no lacrimógeno, pero en esta circunstancias nunca es fácil”. Con estas palabras comenzaba su discurso de despedida del consistorio el concejal y ex portavoz socialista, Zacarías Martínez-Maíllo. Lo hizo tras perder las primarias de su partido frente a Manuel Fort y después de que varios afiliados impugnaran las votaciones por no haber podido ejercer el voto. Incluso uno de ellos ha presentado una demanda judicial por este supuesto «pucherazo». Sin embargo, la dirección autonómica del PSOE, tras evaluar los recursos, sentenció por medio del secretario regional, José Manuel Franco: «fue un proceso limpio y puro”. Esto desencadenó la renuncia del concejal, que dijo adiós a veces de forma entrecortada, pues hizo una parada en el discurso ante la emoción que le empezaba a brotar. A su término, se produjo un espontáneo y prolongado aplauso de todos los presentes en la sala, público y concejales, pero también miembros de su equipo de primarias como Alfonso Peña, Javier Vales o Luis Ventura, así como integrantes de su «grupo de mujeres» simpatizantes de su candidatura. Y tras la última intervención de los portavoces, Zacarías introdujo sus papeles en la mochila y con un “gracias a todos” se retiró del salón de plenos, brotando de nuevo otra improvisada salva de aplausos entre los asistentes. Estos fueron los discursos:









