Si en los campos de fútbol de España se insulta a los árbitros, ahora esta desdichada actitud, en lugar de evitarse o perseguirse, se traslada a los juzgados. “El multimillonario Ernesto Colman ha recurrido la decisión de la juez de Majadahonda, María Isabel Serrano, de enviarlo a prisión de forma incondicional. En su recurso, el dueño de Vitaldent argumenta que esta misma magistrada que lo encarceló archivó un mes antes la investigación al no apreciar indicios de delitos. «Repugna a la lógica el cambio de criterio”. Así describe la periodista Angela Martialay (Voz Populi) la reacción que ha tenido desde la cárcel el propietario de la cadena de franquicias dentales Vitaldent. La destinataria de su agria respuesta ha sido la titular del Juzgado de Instrucción Número 2 de Majadahonda, María Isabel Serrano, que lo mandó a prisión en el marco de la «operación Topolino».
El recurso ante la Audiencia de Madrid solicita que se revoque la prisión incondicional dictada el pasado 17 de febrero porque la misma juez que encarceló por siete delitos -delitos contra la Hacienda Pública, delito continuado de blanqueo de capitales, un delito de falsedad en documento oficial y mercantil, un delito de estafa y/ apropiación indebida, un delito contable y un delito de organización criminal- a la cúpula de Vitaldent al entender que defraudaban más de 17 millones al año a Hacienda, archivó un mes antes el caso. Éste es el principal argumento que utiliza ahora la defensa del millonario uruguayo en su recurso de apelación presentado dos días después de su entrada en prisión.

Colman critica duramente el cambio de criterio de la instructora: «repugna a la lógica que en el mes de enero pueda afirmarse ‘A’ y en febrero se afirme ‘no A’. “No entiende esta parte cómo puede afirmarse ahora la existencia de indicios de delito contra la Hacienda Pública, estafa, falsedad o blanqueo de capitales cuando hace menos de un mes -el 25 de enero de 2016- se acordó el archivo y sobreseimiento de las actuaciones por no apreciarse indicios delictivos en los hechos», recalca el abogado de Colman. En un auto dictado el pasado 25 de enero la instructora de la operación Topolino archivó la investigación al entender que no concurrían «indicios suficientes» que permitiesen «justificar» la continuación de las diligencias. La magistrada adoptó esta decisión tras recibir un informe de la Agencia Tributaria donde se aseguraba que no se podía cuantificar el delito contra la Hacienda Pública cometido por el empresario uruguayo y tras analizar los ‘pinchazos’ telefónicos realizados a los cabecillas de la trama corrupta. La Fiscalía Anticorrupción recurrió esta decisión y la propia juez en reforma reabrió el caso.



El empresario uruguayo niega que haya riesgo de fuga y de destrucción de pruebas después de la «amplísima diligencia de entrada y registro» practicada en todos sus domicilios. En el auto donde la magistrada María Isabel Serrano envió el pasado mes de febrero a prisión a los cuatro principales implicados en la red de fraude de la cadena de clínicas Vitaldent, entre ellos el propio Colman, se destacaba que «de la investigación llevada a cabo por este juzgado se desprende indicios bastantes de la existencia de un grupo de personas que de manera organizada como propietarios y/o responsables de las clínicas Vitaldent, y a través del sistema de franquicias que operan con centenares de clínicas repartidas por toda España, habrían diseñado y estarían participando en un complejo sistema defraudatorio hacia franquiciados, clientes y pacientes y la propia Hacienda Estatal, generando de este modo cantidades ingentes de dinero opaco a la Administración Pública, cuyo destino final trataría de desvincularse de su origen mediante operaciones ficticias y la utilización e interposición de numerosas entidades instrumentales radicadas en Suiza, Luxemburgo, España u Holanda«.


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