LIDIA GARCIA. «Como la mayoría de empresas en España, el Atlético de Madrid se encuentra en modo teletrabajo. Sus más de 300 empleados atienden sus obligaciones profesionales desde los domicilios particulares provistos de ordenadores portátiles y aplicaciones corporativas. En las oficinas del Wanda Metropolitano no queda casi nadie en este periodo de cuarentena obligatorio impuesto por el estado de alarma con el coronavirus. Los jugadores del primer equipo están recluidos en sus viviendas de Madrid -una amplia mayoría en la zona de Boadilla, Majadahonda y Pozuelo de Alarcón– con un plan de entrenamiento individualizado diseñado por el preparador físico, «Profe» Ortega, y un tutorial de cada ejercicio. El Atlético sirve, además, un catering diario de comida y cena a todos aquellos jugadores que lo requieren». Así arranca el artículo del periodista J. C. Carabias en el diario ABC.
En su reportaje destaca como «en la muestra de actividades que exhiben los futbolistas por las redes sociales destaca el bombardeo de levantamiento de pesas de Marcos Llorente en su casa. El hombre de Liverpool maneja kilos con una apabullante destreza, en consonancia con su afición al entrenamiento de volumen y la comida saludable. Llorente es socio propietario del restaurante Naked & Sated. Ahí se sirven pizzas con base de quinoa, galettes, gofres de tortilla de patata o hamburguesas de hummus. Se entiende que Marcos Llorente dispone de su propio suministro alimenticio».




y no pueden ellos ir a comprar su comida como todos, claro ellos son estrellas, famosos y ricos, así no se contagien y puedan seguir jugando al futbol, muy bien mirando por los demas. ahora cuando esto acabe vais todos corriendo a verlos jugar, machotes.