
VICENTE ARAGUAS. (Majadahonda, 24 de septiembre de 2026). Misma Vieja Melodía. La misma vieja canción aquella de «The Four Tops» que nos recibe a la vuelta de un largo y cálido y aun tórrido verano que se niega a dar paso libre al otoño. Que reniega del ciclo estacional y se empeña en seguir en donde estaba, feliz de esa mordedura calórica que llamanos canícula. De perrita, sí, pero no en plan peyorativo, como podría parece, sino en honor de Sirio, estrella que al aparecer junto al Hermano Sol pone a este especialmente severo. Lo cual que yo, como tantos otros majariegos, puse pies en polvorosa con la ilusión de que al regreso el Bulevar de los Sueños Rotos (el Cervantes, destinado a ser, pero no, un punto de referencia, ética-estética, de la Majada) estará, cuando menos, en vía de solución. Pero… tampoco. El estafermo medio construido, como la vida aquella de Julito Iglesias, sigue igual, mostrando su esqueleto, bien que un tanto adecentado, y manteniendo la riqueza arbórea, plantada por el viento o por los pájaros, vaya usted a saber, que todo es mundo. Que todo es mundo en el Bulevar de los Sueños Rotos, donde se detiene gente dispar a dormir, precisamente sus sueños rotos; no, aquí no atamos perros con longanizas, en la cabaña rectangular pensada como establecimiento hostelero, y lo fue pero ahora no es nada. Y, ojo, que las maderas del suelo empiezan a resentirse y se perciben agujeros que no presagian nada bueno. Sugerí en su momento, en ella, una biblioteca o puesto de lectura que descongestionase la municipal.

Algo se está moviendo en lo que fuera escuela Rosa Agazzi, de lo poco que queda anterior a la guerra, albergue de la policía municipal, después, sala de estudios y de reuniones, parece, que ahora. Bien que se conserve un edificio tan simbólico, nominado por la pedagoga italiana que quiso, con su método, el “Agazziano”, apoyar a los alunos más desfavorecidos, todos en uno u otro momento (lo que me llevaría más allá de este lamento por el Bulevar que más amo). Donde se pusieron relieves con citas de Don Miguel de Cervantes, quien si no estuvo en Majalahonda (sic) tuvo noticias de nuestra ciudad, entonces más villorrio, todavía, que pueblo, y la plasmó en la novela más alta de todas las novelas como ejemplo de cómo el lenguaje puede ser propio, puro, elegante y claro cual tributo de cortesanos “aunque hayan nacido en Majalahonda.”


Y puesto que Cervantes nos prestó atención, y alguien tuvo la buena idea de poner citas suyas en el Bulevar de los Sueños Rotos no estaría de más que se reparase con urgencia esa tan dañada, por más que casi que la acompañe ahora la figura (casi) de un lobito con acompañante. Y es que hablo de una cita bien hermosa, la que glosa la canción popular. “Desgraciado el que come/ el pan de la mano ajena/ siempre mirando a la cara/ si la ponen mala o gúena.” Sí, ya sé que en algún otro momento cité otra cita cervantina y contracita andaluza y popular. Pero como decía André Gide: “Todas las cosas ya fueron dichas, pero como nadie escucha, es preciso comenzar de nuevo.” Aunque esto sea una exageración. Y pues en el Ayuntamiento hay quien escucha, en proximidad vecindal, no estará de más citar la misma vieja melodía aquella que cantaba «The Four Tops» y con la que inicié este articulo. Lo cierto es que a la vuelta del verano casi todo sigue igual. Solo la madera del edificio bajando el «Bulevar de los Sueños Rotos» comienza a ser eso: un roto que empieza a ser un rito. O, definitivamente, un descosido. Y aunque siempre haya un roto para un descosido, que no y que no.


Edificio/residuo de la chapuza, la especulación delincuencia y la desidia.
Como la muy majariega EX «SCHOOL OF ECONOMICS»
Buen análisis, sí. Saludos afectuosos.
Demolerlo y descontar el coste de los sueldos de los concejales del PP
Me parece muy buena propuesta
Un bulevar nuevo, bonito y moderno… y, como elemento decorativo estrella, un edificio a medio construir que lleva años recordándonos que aquí las obras también pueden convertirse en monumentos. Quizá habría que incluirlo en el proyecto como “patrimonio urbano”: una forma bastante irónica de representar el progreso. Porque hacer un bulevar está muy bien, pero dejar semejante esqueleto en medio del recorrido transmite una imagen de abandono difícil de justificar.
Óptima reflexión. Muchas gracias.
Efectivamente, ese esqueleto de edificio, antes restaurante-bar, ahora abandonado desde hace años, construido en medio del bulevar Cervantes en suelo público y cuyo uso actual es el de alojamiento de personas sin techo y zona de evacuación de orina. El ayuntamiento tiene que tomar medidas para demoler este chiringuito y restaurar el bulevar.
En cuanto al edificio avandonado desde hace años en estructura de hormigón, que muestra buena calidad. Es una lástima no se termine, según parece por incumplir la normativa urbanística.
Demuélase en él lo que sea necesario para respetar dicha normativa y ponganse a la venta convertido en viviendas tan necesarias.
Desidia, desgana, irresponsabilidad
Tal cual. Sí. Saludos afectuosos, Laura.
Vicente, gracias por el ARTÍCULO pero falta lo más importante ¿Cuando ha costado este edificio a los majariegos?
Sería bueno saberlo, sí. Muerto de risa ahora.
Dejaron de estar de moda los kioskos/bar con terraza al aire libre. Un lugar que tuvo categoría, así como otros desaparecidos del mejor bulevar majariego. Aquí los años no van para mejor sino para todo lo contrario. Ese bulevar no es ni sombra de lo que fue.
Hàgamoslo brillar, Teresa. La palabra, al menos, es nuestra. Abrazos.
A Dn. Vicente se le pasa por alto, o lo deja para otro dia, la existencia y persistencia en el bulevar del bareto / quiosco que en tiempos de un alcalde becario y por suerte para el pueblo, fugaz, predecesor de nuestra inefable actual corporación edificó para darle la concesión a un conocido o amigo o simpatizante. Lleva años cerrado, siendo alojamiento ocasional de menesterosos y ayudando por su abandono junto al esqueleto de edificio a afear este rincon majariego.
.*..en la cabaña rectangular pensada como establecimiento hostelero…». No, Nacho, no sé me pasó por alto. Gracias por la glosa. Saludos afectuosos.
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.*..en la cabaña rectangular pensada como establecimiento hostelero…». No, Nacho, no sé me pasó por alto. Gracias por la glosa. Saludos afectuosos.
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Y la arboleda dejada morir lentamente. Uno a uno, hasta una veintena de jóvenes cipreses muertos. Y otros dejados secar. Y alguno que lleva 10 años cayéndose lentamente y está ya a punto de tocar la copa en el suelo. Y nadie ha querido o podido ponerle un «bastón» para evitar su caída. Y los setos muertos. Y el pavimento levantado en todas las zonas personales del casco antiguo (y viejo) provocando caídas de mayores y no tan mayores. Como ocurre con el bulevar de la Avda. de España, de principio a fin. Un abandono total, como todo el centro de la ciudad. MAJADAHONDA, MUGRE Y JARDÍN. Ese podría ser el lema que identifica hoy nuestra ciudad.
Me encanta que un artículo mío dé por a tan sesudas reflexiones. Gracias. Saludos.
Vamos a ver…. Por partes…
Primero, edificio en esqueleto.
Tendríamos que saber la problemática concreta de este edificio paralizado ya veinte años.
No sabemos si fue paralizado por la administración por alguna irregularidad urbanística, como podría ser los voladizos, altura máxima, edificabilidad consumida, ocupación máxima de la parcela, etc , etc….
Si fue por un problema del promotor, tipo financiero, tipo propiedad «real» del suelo, tipo fiscal, etc, etc….
Lo que si sabemos y vemos es que la administración competente, que es el Ayuntamiento no hizo nada para solucionar este mamotreto urbanístico.
Con la situación actual de la vivienda, este edificio sería una gotita en el mar…
Pero gota a gota, podemos llenar un cubo de agua…
Segundo, como decía un antiguo jefe y maestro mío. «Chiscón» «Chiringo»…
La instalación del «Chiscón» hostelero en el centro del bulevar, huele a concesión a «amiguete», en principio, lo sé buena tinta, el Ayuntamiento exigió al ganador de la concesión que mantuviera y pagará la jardinería y parterres del boulevard además de la seguridad….
Económicamente eso es absolutamente inviable, tendrían que cobrar las consumiciones como en la terrazas de la Plaza de San Marcos de Venecia.
Finalmente suprimieron está exigencia.. y la concesión se la llevó como le decía Juan Guerra al funcionario de turno cuando mediaba «cuidame a ete, que es amigo del hemano de mi hermano»….
Tercero, la seguridad.
Llevo tiempo observando a personas, consumiendo bebidas alcohólicas, y por qué no decirlo fumando «sustancias» en los bancos y en el «chiscón».
Peleas de «especímenes» borrachos y pernoctando tirados en la p…a calle…
Los vecinos están hasta el moño de la situación….
El Ayuntamiento está haciendo dejadez de funciones, tienen que garantizar la seguridad y bien estar de la ciudadanía.
La policía local está para «dar caña» a estas situaciones …
Los vecinos no pueden bajar al boulevard con sus hijos y no pueden descansar…
Resumiendo, dejadez de la administración local…
A esta gente se le pudren los problemas, muchos de ellos son políticos profesionales, no profesionales metidos temporalmente a políticos.
Sin casi experiencia en gestión, y en muchos casos con menos años de cotización en la «vida civil-mundo real» que yo experiencia en Neurocirugía.
En fin, está es la clase política que tenemos… . .
Sería bueno otra época histórica de políticos tecnócratas.
Son solo reflexiones de un cincuentón que nació tarde.
Espléndido artículo, lo es, Majariegos Cabreado. Amálisis certero al que no puedo sino adherirme. Bravo, amigo.