«Es un problema físico que Víctor arrastra desde hace meses y que está localizado en su ojo izquierdo. En circuitos normales ya sería peligroso, pero en un trazado donde pasas rozando muros de piedra y casas a velocidades de infarto, cualquier problema de visión se convierte en un riesgo inaceptable»

MANU RAMOS. (Majadahonda, 22 de mayo de 2026). Es el circuito más peligroso del mundo donde ya han muerto varios pilotos y el piloto de Majadahonda no ha podido presentarse este año. La noticia la publicaba el periodista Alfonso Somoza en la revista «Todo Circuito.com«: «Víctor López: baja de última hora en el TT de la Isla de Man 2026 por motivos médicos. Una lesión en su ojo izquierdo le provoca pérdidas de foco cuando rueda a altas velocidades. El motociclista de Majadahonda, que fue Premio del Deporte en Majadahonda 2019, pasará por el quirófano en junio para corregir la musculatura ocular». El motorista majariego ya tenía todo listo para viajar, con los papeles en regla y los dorsales asignados para participar en dos categorías distintas. El piloto daba más detalles sobre cómo reacciona su cuerpo en plena recta. «El ojo izquierdo empieza a desenfocar cuando quizá pestañeas una o dos veces por minuto», comentaba. Con esa falta de nitidez es imposible calcular las distancias con precisión milimétrica, algo vital cuando las medias de velocidad superan holgadamente los 190 km/h en muchas zonas del circuito urbano.

Alfonso Somoza, «periodista loco por las motos. De un Vespino F9 pasé a una Yamaha TZR 80, y a partir de ahí… dediqué mi vida a las motos»

«EL TT DE LA ISLA DE MAN ES ESA CARRERA QUE NO PERDONA NI EL MÁS MÍNIMO ERROR. Lo sabemos de sobra. Para correr allí hay que estar físicamente al 200 por ciento, con los cinco sentidos puestos en cada metro de asfalto. Por desgracia, las noticias que nos llegan a las puertas de la edición de este año no son buenas para el motociclismo español. Víctor López, uno de nuestros pilotos de referencia en las carreras urbanas, ha anunciado que no podrá competir en la cita de 2026, que se celebra entre el 25 de mayo y el 6 de junio. El majariego ya tenía todo listo para viajar, con los papeles en regla y los dorsales asignados para participar en dos categorías distintas. La ilusión por volver a verle dar gas en el mítico circuito de la montaña era máxima, pero la salud manda. El propio piloto se ha encargado de explicarlo de forma muy clara a través de un mensaje en sus redes sociales, dejando claro el sabor amargo que le deja esta situación a solo unos días de que empiece a rodar la acción. El motivo real de esta ausencia no tiene nada que ver con problemas de dinero, falta de motos o papeleos de última hora. Es un problema físico que Víctor arrastra desde hace meses y que está localizado en su ojo izquierdo. En circuitos normales ya sería peligroso, pero en un trazado donde pasas rozando muros de piedra y casas a velocidades de infarto, cualquier problema de visión se convierte en un riesgo inaceptable, escribe Alfonso Somoza.

«A FALTA DE APENAS UNA SEMANA PARA EL TT 2026 COMUNICO QUE NO PARTICIPARÉ ESTE AÑO», empezaba diciendo el piloto de Majadahonda en sus redes. Su baja es un golpe duro para los aficionados, que esperaban verle consolidarse en la categoría reina después de su gran debut. Las cosas se han complicado más de la cuenta en las últimas semanas y la decisión ha sido inevitable. El propio Víctor explicaba la situación con detalle para que todo el mundo entienda lo que le pasa cuando se sube a la moto. «Con la inscripción aceptada y dorsales asignados en dos categorías, como siempre un cúmulo de circunstancias hacen que este año no pueda correr», comentaba con resignación antes de entrar de lleno en el diagnóstico médico. La raíz del problema viene de lejos y afecta de forma directa a la capacidad de concentración visual cuando se rueda a fondo. «La causa principal es un problema que llevo arrastrando desde el año pasado. Una lesión en el ojo izquierdo que me provoca perdida de foco a alta velocidad», reconocía López. Esta molestia en la vista no es algo completamente nuevo para él. Ya durante el Tourist Trophy del año pasado empezó a notar los primeros síntomas en la Isla de Man. En aquel momento, la lesión estaba muy tierna y el piloto pensaba que el tiempo jugaría a su favor, ayudando a que la zona se recuperase de forma natural con el paso de los meses.

«Tuve el honor de recibir un premio deportivo por parte de mi pueblo, Majadahonda. Todo un privilegio», comentaba Víctor López al recibir el galardón que votaron los majariegos en una gala organizada por la Asociación de Clubes y Deportistas de Majadahonda (ACDM)

«EL AÑO PASADO YA LO NOTÉ DURANTE EL TT25 Y COMO VENÍA CON LA LESIÓN MUY RECIENTE SUPUSE QUE IRÍA RECUPERANDO PERO NO HA SIDO ASÍ», confesaba Víctor. La evolución no ha sido la esperada tras el invierno y los entrenamientos previos han confirmado que la vista sigue fallando. La solución pasa de forma inevitable por la medicina. El madrileño ya tiene programada una fecha para operarse y solucionar el problema de raíz, aunque los plazos hacen imposible que llegue a tiempo para las carreras de finales de mayo. «Ahora en junio tengo una intervención para mejorar los nervios y musculatura de esa zona para que el ojo vuelva a estar al 100×100», confirmaba sobre sus planes de futuro más inmediatos. Saltar a la pista urbana más exigente del mundo con dudas físicas habría sido una temeridad muy grande, y Víctor es un piloto con mucha experiencia que sabe perfectamente dónde están los límites de la seguridad. «Tu condición física en un lugar así ha de ser perfecta», sentenciaba con mucha lógica el piloto madrileño. A pesar del momento tan amargo que supone quedarse en casa viendo los toros desde la barrera, el de Majadahonda ha querido mostrar su gratitud pública hacia todas las marcas y personas que han estado apoyando su proyecto deportivo para este año. Montar una estructura para correr en el Tourist Trophy requiere meses de trabajo y mucho esfuerzo económico. «Gracias a todos los patrocinadores y personas que se han volcado conmigo para el proyecto», finalizaba en su comunicado.

VÍCTOR LÓPEZ, NACIDO EN 1988, ES POR MÉRITOS PROPIOS UNO DE LOS GRANDES NOMBRES DE LAS ROAD RACES EN NUESTRO PAÍS. Su historia de amor con el circuito de la Isla de Man comenzó allá por el año 2015, cuando empezó a curtirse en el Manx Grand Prix, una competición que utiliza exactamente los mismos 60 kilómetros de carreteras que el TT pero enfocada a motos clásicas y pilotos que buscan ganar experiencia en el trazado. Durante casi una década de esfuerzo y viajes a las islas británicas, el madrileño fue quemando etapas con paso firme en categorías como Supersport y Supertwin, demostrando una regularidad increíble y subiendo sus medias de velocidad año tras año. El premio gordo a tanta constancia llegó en agosto de 2023, durante la edición del centenario del Manx GP.

«Este año tocaba consolidar ese aprendizaje, pero el ojo izquierdo ha dicho basta temporalmente»

AQUELLA SEMANA DE VERANO SE CONVIRTIÓ EN UN HITO HISTÓRICO PARA EL MOTOCICLISMO ESPAÑOL. Al manillar de una Paton S1-R gestionada por el Team ILR, Víctor López ganó de forma impecable la carrera de la categoría Junior Manx Grand Prix. Ningún piloto español había logrado ganar antes en la Isla de Man, y por si fuera poco, remató la jugada firmando el récord de vuelta rápida de la categoría con una media espectacular de 117.645 mph. Aquel triunfo tuvo además una alta carga emocional, sirviendo de homenaje para su amigo Raül Torras. Tras tocar el cielo en el Manx, el salto natural al evento grande llegó en la temporada 2025. Allí cumplió el sueño de debutar en el Tourist Trophy de la Isla de Man de la mano de Martimotos y el Team ILR. Este año tocaba consolidar ese aprendizaje, pero el ojo izquierdo ha dicho basta temporalmente, finaliza la noticia.

Majadahonda Magazin