MIGUEL SANCHIZ. (Majadahonda, 15 de abril de 2026). En este segundo capítulo de la serie «Documentos inéditos de Majadahonda en la Causa General: transcripción y comentario», el documento correspondiente a la página 101 (58) presenta un registro de «cadáveres recogidos en este término municipal [Majadahonda], de personas no reconocidas como residentes en él, que sufrieron muerte violenta durante la dominación roja». Y entre ellos una sorpresa: entre los 9 cuerpos solo identifican por ser más conocido a Fernando Primo de Rivera, hermano de José Antonio Primo de Rivera y confundador de la Falange, cuyo lugar de fallecimiento no se conocía hasta ahora. Los otros 8 cuerpos no pudieron ser identificados aunque se dan algunas pistas sobre ellos y pudieron se trasladados a Majadahonda tras los fusilamientos que se produjeron en la conocida «Matanza de la Cárcel Modelo». En este fusilamiento colectivo, Fernando Primo de Rivera fue ejecutado junto a los políticos Melquíades Álvarez (ex presidente del Congreso, líder del Partido Republicano Liberal Demócrata y mentor de Manuel Azaña), Manuel Rico Avelló (abogado, ex ministro y afiliado independiente de la Agrupación al Servicio de la República) y Julio Ruiz de Alda (militar y aviador falangista español, considerado un pionero de la aviación), entre otros, según la investigación llevada a cabo por el historiador Julián Casanova, en su obra «The Spanish Republic and Civil War» editada por Cambridge University Press.
A DIFERENCIA DEL DOCUMENTO ANTERIOR, centrado en personas conocidas y residentes, este registro recoge hallazgos en los que la identidad de las víctimas está en su mayor parte sin identificar, por lo que resulta incierta o incompleta. La estructura del documento es claramente sistemática, repitiendo una misma organización en cada anotación: fecha, lugar, número de cadáveres, descripción de las lesiones, posibles datos identificativos y responsables. Sin embargo, esta uniformidad formal contrasta con la escasez de información personal en la mayoría de los casos. Uno de los elementos más llamativos es la reiteración de expresiones como “se ignora”, tanto en lo relativo a la identidad de las víctimas como a la posible atribución de responsabilidades, aunque se dan algunos nombres. Este aspecto pone de manifiesto las dificultades para identificar a las personas fallecidas y para reconstruir los hechos en los que se produjeron las muertes. La descripción de las lesiones, por el contrario, es relativamente constante y detallada, repitiéndose fórmulas como “varias heridas en la cabeza y cuerpo por arma de fuego”. En algunos casos se añade la presencia de heridas por arma blanca, lo que introduce matices sobre las circunstancias de la muerte, aunque sin permitir una reconstrucción completa.
DESDE UNA PERSPECTIVA ANALÍTICA, EL DOCUMENTO REFLEJA tanto la voluntad de registrar estos hallazgos como las limitaciones inherentes al proceso de documentación. La combinación de sistematicidad formal e incertidumbre en los datos pone de manifiesto las dificultades para transformar estos registros en relatos completos y verificables. La acumulación de registros en los que las víctimas permanecen sin identificar introduce una dimensión especialmente significativa desde el punto de vista humano. Más allá de las anotaciones, estos documentos remiten a personas cuya historia quedó interrumpida sin que su identidad pudiera ser plenamente reconocida. Esta circunstancia invita a una reflexión sobre la importancia de la memoria y del respeto hacia quienes quedaron en el anonimato, así como sobre la necesidad de preservar una convivencia que impida que la violencia llegue a borrar incluso el nombre de las personas.

El historiador Julián Casanova, en su obra «The Spanish Republic and Civil War» editada por Cambridge University Press, sitúa la muerte de Fernando Primo de Rivera un mes antes, concretamente la noche del 22 al 23 de agosto de 1936, durante la llamada «Matanza de la Cárcel Modelo«, en la que fue asesinado junto a los políticos Melquíades Álvarez (ex presidente del Congreso, líder del Partido Republicano Liberal Demócrata y mentor de Manuel Azaña), Manuel Rico Avelló (abogado, ex ministro y afiliado independiente de la Agrupación al Servicio de la República) y Julio Ruiz de Alda (militar y aviador falangista español, considerado un pionero de la aviación), entre otros.
CAPÍTULO 2: PÁGINA 101 (58). Archivo Histórico Nacional, Causa General, Majadahonda, Estado nº 2. Transcripción. Fecha: “28 septiembre 1936”. Lugar: “Carretera de Majadahonda al Plantío, kilómetro entre el 10 y 11”. Fernando Primo de Rivera, vestía traje claro, se ignoran más señas por los destrozos que (presentaba) su cadáver». Hasta ahora se desconocía el lugar de su muerte. Se refiere al hijo del dictador Miguel Primo de Rivera y hermano del fundador de Falange, José Antonio Primo de Rivera. Aunque el documento ignora su profesión, la víctima era militar de Caballería, aviador y médico de profesión, siendo colaborador de su hermano en la estructura de Falange. Su hijo Miguel Primo de Rivera y Urquijo fue procurador en las Cortes franquistas y alcalde de Jerez de la Frontera. Tuvo una hija, Rosario Primo de Rivera, segunda esposa del torero Luis Miguel Dominguín, según recuerda el periodista Mariano Sánchez Soler en su libro «Ricos por la guerra de España» (Editorial Raíces, 2007).

«Fernando Primo de Rivera, vestía traje claro, se ignoran más señas por los destrozos que (presentaba) su cadáver», que se encontró en la carretera de El Plantío el 28 de septiembre de 1936
EL HISTORIADOR JULIÁN CASANOVA, EN SU OBRA «THE SPANISH REPUBLIC AND CIVIL WAR» editada por Cambridge University Press, sitúa su muerte un mes antes, concretamente la noche del 22 al 23 de agosto de 1936, durante la llamada «Matanza de la Cárcel Modelo», en la que Fernando Primo de Rivera fue ejecutado junto a los políticos Melquíades Álvarez (ex presidente del Congreso, líder del Partido Republicano Liberal Demócrata y mentor de Manuel Azaña), Manuel Rico Avelló (abogado, ex ministro y afiliado independiente de la Agrupación al Servicio de la República) y Julio Ruiz de Alda (militar y aviador falangista español, considerado un pionero de la aviación), entre otros. Las causas de su muerte fueron «varias heridas de fusil en la cabeza y cuerpo» y sobre las personas sospechosas de participación en el crimen, el documento inédito añade que «se ignora, por traerlo las milicias de Madrid, pero se sabe que intervinieron en la profanación de los cadáveres, varios (residentes) de esta localidad (Majadahonda), los que componían el Comité de este pueblo, (…) ¿miembros? del Ayuntamiento de aquella época, que son José Sánchez, Marcelo Sánchez, Candelas Gregorio, Tomás Labrandero, Aniceto Rodríguez, Lorenzo Montero, Pedro Villegas, Julio Martínez y Vicente Viedma. Se encuentran en las cárceles detenidos, a excepción del último, que se ignora su paradero». Como dato añadido señalar que en las memorias de Crescencio Bustillo (1907-1993) aparece como condenado por este crimen el nombre de Ángel Montero, alias “Cabezota”, «por presenciar otro “paseo” en el que mataron a Fernando Primo de Rivera. Era gente extraña quien lo hizo, él no tomó parte, pero recogió un cinturón que pertenecía al muerto y lo exhibió por el pueblo».

Julián Casanova (Historiador): «La universidad de Franco fue África y la Guerra Civil, su tesis doctoral»
LOS OTROS CADÁVERES ENCONTRADOS EN LA CARRETERA DE MAJADAHONDA AL PLANTÍO se hallaron entre los kilómetros 9 y 11 eran guardias de seguridad, uno murió «por arma de fuego» y se encontró con «las piernas cortadas», otro murió por «dos heridas que le atravesaban los dos costados y otra que le atravesaba las sienes por arma de fuego, osea, pistola». Los asesinatos se produjeron «a primeros de agosto de 1936» y el 28 de septiembre del mismo año y las descripciones son muy genéricas: «estatura baja», «un tal Aznar, que se llamaba Rafael o José, vestía traje negro». «Palacios», «Cubero», «Vestía traje oscuro, de americana y pantalón, zapatos negros, y (…) en el interior un estuche de (…), dos escapularios y varias medallas, suponemos fuera un sacerdote o fraile»; «Vestía traje azul marino, estatura regular, se decía que era militar que veraneaba en el Plantío«. Sus edades eran de «unos 40 años» o «se ignoran». Cuatro de los cadáveres «fueron asesinados a la misma hora, interviniendo en los mismos las mismas (personas?)». Al último de ellos «cuando levantaron el cadáver le quitaron (…), los zapatos y tabaco por los rojos de este pueblo, Candelas Gregorio, Frutos Pulgar, Angel Montero, Rafael Hernández, José Sánchez, Tomás Labrandero, todos estos están en la cárcel de Madrid».
PAG. 102. Este documento refleja los 3 últimos cadáveres encontrados entre el 10 y el 18 de agosto de 1936. A diferencia de los 6 anteriores, los cuerpos se encontraron en los kilómetro 6 y 7 de la Carretera de Villanueva del Pardillo, paraje conocido como «Cuesta del Plantío». Las 3 muertes se producen por heridas de armas de fuego en la cabeza y en el pecho. Las descripciones de las víctimas son las siguientes: «Estatura alta, muy fuerte, con bigote largo y canoso, calvo, con traje de mecánico y zapatos negros, 50 años. Trabajador (…)»; «estatura alta y fuerte, americana clara, pantalones (azul) marino, zapatos marrones muy nuevos y usaba gafas», unos 24 o 26 años; «estatura regular, fuerte con el pelo algo canoso, con bigote, vestido con mono azul en buen uso, zapatos bastante usados, al parecer trabajador por las callosidades de las manos, unos 25 a 40 años». Sobre las personas sospechosas de participación en los 3 crímenes, el documento señala que «se ignora por haberlos traído de Madrid», «se cree que lo trajeron en un coche desde Madrid los rojos» o «se ignora porque según informes lo trajeron en un coche con el anterior desde Madrid». Firman los informes el alcalde Victoriano Sanz y el secretario del Ayuntamiento (firma ilegible) el 10 de octubre de 1939. TERCER Y ULTIMO CAPÍTULO: «TRABAJOS FORZADOS Y VIOLACIONES EN MAJADAHONDA: VÍCTIMAS Y SOSPECHOSOS».






Gracias de nuevo, Miguel, por tan ilustrativa aportación. La Historia, la intra, también, es esencial, lo digan Agamenón o su porquero.
Una magnifica investigacion sobre los dias aciagos del verano del 36. Estos asesinatos a escondidas y lejos de toda legalidad de politicos republicanos, militares y otros ciudadanos que desde la carcel modelo fueron llevados tambien a Paracuellos, muestra la falsa concepcion de una Ley de memoria historica que no incluye todas estos asesinatos salvajes y barbaridades que nada tenian que ver con la creacion de una » supuesta democracia republicana»
Parece que sigue un guerracivilismo falsario en un gobierno falsario salpicado de corrupcion, incompetencia y chapuzas
Agradecido por el artículo Miguelito, más allá de lo sucedido,que fue cruento, violento, sinrazón y salvaje al mismo tiempo, se necesito cierta condición malévola personal de quienes lo hicieron.
Hoy todos los descendientes sanguíneos e ideológicos vestidos con ropas de Santos, Puros e Inocentes dicen desconocer lo sucedido.
Hubo violencia,sadismo crueldad, envidia y resentimiento sin ideología,.
Peor es el alimento desmedido con fines espurios que utilizan de estos hechos, para esquilmar y robar a sus compatriotas.
Son solo delincuentes vestidos de Armani.
Llegó el momento de salir del encierro que da la comodidad y del temor a perder «la paguita» y dar mejor futuro a las generaciones que vienen.
No a usar armas. la sociedad da sin violencia el como, solo hay que tener los atributos que definen la virilidad en su lugar.
España un Imperio dueño del mundo y hoy? mendigos de favores de otros países.
Amo este país, de gente solidaria y generosa
Despierten .!!!!!
Cómo despiertan los ciudadanos? A golpe de tambores? Tracas
Estimado señor Coello
Pienso que despertar es posible votando bien, con criterio, analizando la decisión adecuada a tomar de acuerdo al resultado de su análisis.
Y no votando de memoria porque sus antecesores lo hacían para determinado sector político.
Y participar, yendo a votar, porque luego las quejas no sirven
Las guerras…innecesarias….
Pero como te libras de los opresores, tiranos etc??????
Y el odio q queda.
Cual sería la solución?
Pueblos cultos para sociedades mas justas?? Quizá
Muere tanto inocente, incluso hay gente q no han cumplido ni los 18 años, les envian a la guerra individuos desde sus poltronas truncando su vida y la de sus familias.
En las redes de hoy, uno y otro bando, con la impunidad que otorgan estos soportes, los comentarios de odio dan miedo. Prima el pensamiento único de ambos colores. El pensamiento democrático de respeto al adversario y a la alternancia política han desaparecido. No quiero ni pensar de qué serían capaces los unos y los otros si pudieran. La Historia, se repite? Da miedo.
Con haber puesto un
» hermano de José Antonio» bastaba. Mal que le pese a algunos el nombre de
José Antonio es mítico, como por ejemplo el de
Che Guevara…Para que no se me enfade nadie.