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Enrique de la Lama-Noriega Cardús es vecino de Majadahonda y un experto en Economía, tanto en la teoría y ciencia como en la experiencia práctica a través de sus empresas

MIGUEL SANCHIZ. Enrique de la Lama-Noriega Cardús es licenciado en Ciencias Políticas, Económicas y Comerciales. Ha dirigido Industrias Garsa y creado y presidido la empresa Central de Cobros. En 1978 es contratado por la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) para responsabilizarse de los asuntos concernientes a política financiera, económica, energética, medio ambiente, reglas de competencia, I+D+i, turismo, industria, etc., tanto en legislación española como europea y ha sido también articulista en medios de comunicación tan prestigiosos como el diario «El País», donde defendió la «moderación salarial para la convergencia real«. Igualmente, ha sido miembro del Consejo Superior de Estadística del INE, consejero del CES de España y ha participado en el diálogo social con Gobierno y sindicatos, suficientes méritos para ser protagonista de esta sección de «Gente Maja que se Moja«. Y bien que lo hace cuando le pregunto cómo es el día a día de un jubilado, economista y majariego: ¿satisfecho de su gobierno municipal? –Las lesiones procedentes de haber practicado deporte (golf) pasan hoy factura, limitando mi movilidad en esta bonita localidad. Pero la mente se mantiene atenta a seguir informándose y formar opinión. En la urbanización que habito no estamos satisfechos de los resultados del diálogo con el equipo municipal pese a las mejoras en Majadahonda.

Miguel Sanchiz y su sección de entrevistas

¿Como ve usted el «hoy» del ciudadano español? Enrique de la Lama: –Ni los más viejos “vaqueros” de la Economía hemos vivido 4 situaciones que se dan, a la vez, en el momento actual. Por un lado, la inflación que sufrimos viene activada tanto desde el lado de la demanda (Bancos Centrales) como de la oferta (guerra de Ucrania, subida de los precios de la materias primas y obstáculos al comercio mundial). Los Bancos Centrales impulsaron hace ya 4 años la llamada política de tipos de interés negativos y la compra de «activos» públicos y privados para insuflar «liquidez” a la economía mundial, para recuperar la actividad y hacer subir la inflación al +2%. Ello ha creado “burbujas”, es decir, cotizaciones de acciones y títulos de la renta fija por encima de lo que marcaban los mercados financieros. Por eso, asistimos al segundo de los fenómenos que hasta ahora no se había dado tampoco, es decir, la caída simultánea de los índices y valores de las Bolsas de Capital variable y también de Renta Fija, que sufren los inversores e intentan escapar refugiándose en compras de viviendas, criptomonedas, etc… Los inversores, que no reciben nada por sus depósitos, han venido comprando más «renta variable” (aumentando sus riesgos) para reducir la caída que ya se está dando de la “renta fija» y alcanza, también, a la variable. Como en toda intervención administrativa en los mercados, existe un “coste” que, en este caso, vienen pagando los ahorradores.

¿La bajada de impuestos incrementa el desarrollo de la economía doméstica y del Estado? Enrique de la Lama: –El cambio de las políticas financieras de los Bancos Centrales (a los que se les ha escapado el control de la inflación) dejando de comprar «activos públicos y privados” y subiendo los tipos de interés, no nos llevará a una “recesión”, puesto que estadísticamente los PIB bajaron tanto durante la Pandemia que la mera recuperación de la actividad hace crecer las economías у el empleo. Sin embargo, afrontamos una «estanflación”, es decir, poco crecimiento y alta inflación. España está en mala posición puesto que nuestra productividad no sube y nuestra deuda pública, que será cada vez más costosa por la subida de los tipos, representa ya el 120% de nuestro PIB. Se abre la esperanza de que la colaboración público-privada en la utilización de los nuevos Fondos Europeos consiga realizar inversiones “sostenibles” en el tiempo, o sea, con éxito en los mercados. ¡Veremos!. De cualquier forma, para nosotros, esta situación de ser los últimos en la recuperación en Europa tardará en resolverse 3 años, si todo va bien.

En términos objetivos, ¿como es la eficacia del gasto público en España?. Enrique de la Lama: –El binomio inflación alta y más subidas de impuestos llevaría a este Gobierno social-comunista a que la diferencia de rentas entre los españoles, algunos ganando y muchos perdiendo capacidad de compra, fuera la mayor de las conocidas y a su fracaso en cuanto a la “equidad”. Termino recordando que la doctrina económica hace tiempo que ha señalado que los perjuicios sobre la actividad económica que tienen las alzas impositivas hacen que la eficiencia y reducción del Gasto Público sea la vía más eficaz a largo plazo para absorber la necesaria reducción del déficit del sector público. El I.E.E. ya ha publicado que en España el Gasto Público improductivo, por duplicidades e ineficiencias, alcanza los 60.000. (sesenta mil) millones de euros. Por lo tanto, menos impuestos y más austeridad en el gasto ayudarán a recuperar mejor la economía, el empleo y los salarios. ¡No exagero! El I.E.E. ya señaló que, desde 2020, España se sitúa en el puesto 26 de los 36 países de la OCDE con una eficiencia del 87,4%, por debajo de la media del 100% de los países de esta organización.

Majadahonda Magazin