
Federico Utrera (Majadahonda) es autor de 8 libros y 1 obra de teatro, además de numerosos artículos científicos publicados como Doctor en Comunicación Audiovisual. El programa de radio analizó su trayectoria literaria libro por libro como escritor y sus incursiones como editor con la editorial Hijos de Muley Rubio.
JAVIER ALGARRA*. (Majadahonda, 18 de julio de 2026). *Director y presentador de “Hoy es el día”, programa cultural de Onda Madrid (Telemadrid). En la primera parte de esta entrevista, contábamos los ancestros, infancia y juventud de Federico Utrera en Adra y Almería. Luego marchó a Madrid para estudiar Ciencias de la Información en la Universidad Complutense, se hizo periodista y ha sido durante muchos años cronista parlamentario acreditado en el Congreso y en el Senado, donde llegó a secretario general y vicepresidente de la Asociación de Periodistas Parlamentarios. ¡Que lejos quedan, señor Utrera, aquellas crónicas parlamentarias de Julio Camba, Azorín, Josep Pla o Manuel Vicent y que tan brillantemente nos trasladó Luis Carandell, como cuando nos contaba como recibió Unamuno a los 5 parlamentarios folloneros, a los que Ortega y Gasset había bautizado como los “jabalíes” de la cámara!.

Federico Utrera y Javier Algarra durante la entrevista que tuvo lugar en su programa “Hoy es el día”, espacio cultural de Onda Madrid, la emisora radiofónica de Telemadrid.
Nuestro parlamentarismo no es hoy, señor Utrera, ni de lejos tan brillante como aquel, ¿no?. –La verdad es que el Parlamento de hoy lo sigo muy poco. Yo creo que ya contribuí suficientemente al desarrollo humano habiendo estado casi 20 años trabajando allí (risas) y aprendiendo de los grandes maestros que acabas de citar. Son solo algunos de ellos que conocí, antes hubo otros que he podido leer en sus libros. Lo cierto es que ahora la política nacional me coge muy lejano y solo me interesa la política local. Bueno, pero usted nos dejó testimonio de la política española en su libro “Los leones del Congreso” (Ed. La Esfera de los Libros), donde nos hace una crónica parlamentaria con las peleas, los amores, los pactos, las amistades y los vicios de los diputados. Cuéntennos: ¿se ganó usted muchos enemigos con ese libro? –No muchos más de los que ya tenía (risas). Realmente ese fue mi testamento parlamentario y ahí terminé desvelando lo que no pude decir muchas veces en las crónicas de urgencia que hacía para distintos periódicos y revistas de España. También cuento sobre todo las anécdotas y trasfondos que no se ven. Y hago cierta pedagogía sobre cómo descifrar e interpretar el parlamentarismo, porque al final te das cuenta de que no ha variado tanto la democracia desde la época de Sócrates o Aristóteles en Grecia o de Cicerón en Roma. Por ejemplo, en la Universidad imparto Comunicación Política y estudiamos el Manual que le escribió Quinto Tulio Cicerón a su hermano Marco Tulio, el más famoso político de entonces. Su «Breviario del candidato» de hace 22 siglos es hoy un libro de actualidad: enseña cómo hacer una campaña electoral, persuadir a los electores, captar la atención de la opinión pública, que también existía entonces (el famoso foro romano). Si lo miras con cierta perspectiva, todo ha cambiado muy poco. Aquel ensayo mío sobre los secretos del Parlamento fue bastante sonado en la Feria del Libro, pues contaba sobre todo las anécdotas de los presidentes del Gobierno que conocí y que me resultaron más llamativas… No quiero desvelarlas por no romper el tono amable de esta entrevista… (risas).

«Cuando se lo conté a Luis García Berlanga, mítico director de cine, para que me presentara el libro en el Congreso, se llevó una gran sorpresa porque vio que lo citaba en mi prólogo a propósito de su serie de televisión sobre Vicente Blasco Ibáñez, que había sido muy cuestionada en Valencia». En la imagen, Berlanga y Utrera (izquierda) en la presentación del libro.
Bueno, no obstante lo recomendamos para quien quiera conocer como es el día a día del parlamentarismo en su intimidad con los periodistas y verán como son los políticos por detrás, que es la parte más interesante del libro. Por otra parte, también escribió «¡Diputado Blasco Ibáñez!», donde retrata al escritor valenciano más allá de su faceta literaria como un parlamentario combativo, anticlerical, agitador de masas... – … y burgués casi de derechas porque claro, los socialistas del tipógrafo Pablo Iglesias lo odiaban. A Vicente Blasco Ibáñez yo llego por «Colombine«, porque fue amante de Carmen de Burgos y me fascinó también su biografía, no solo por sus novelas, pues cada una era una joya artística, además de literaria. Cuando se lo conté a Luis García Berlanga, mítico director de cine, para que me presentara el libro en el Congreso se llevó una gran sorpresa porque vio que lo citaba en mi prólogo a propósito de su serie de televisión sobre Vicente Blasco Ibáñez, que había sido muy cuestionada en Valencia. Cuando me preguntó si me había gustado la serie le respondí que no solo me había gustado, sino que recogía muy bien el espíritu del personaje, que ha pasado a la historia como combativo y anticlerical, pero menos por su personalidad: un enorme cachondo y un tío con un sentido del humor tremendo, perfil que asoma en sus discursos parlamentarios. No se creía ni siquiera a sí mismo. Esa faceta más gamberra y poco ortodoxa era la que a mí más me gustó, además de la manera de escribir, claro, porque era un genio.

Tertulia de Paco Cerro (Boadilla): «Desde el minuto 1 derivó en un debate sobre literatura, arte y ciencia… Fue realmente prodigioso poder hablar de Fernando Arrabal y Michel Houellebecq, autores a los que los contertulios conocían y cuyo libro conjunto tuve el placer y el honor de editar, dando lugar a mi versión «teatrera», nunca representada, que titulé «Arraballebecq» (Ed. Libros del Innombrable)».
Siendo usted periodista no podemos obviar que recientemente estuvo invitado en la Tertulia de la la Asociación de Periodistas y Escritores Veteranos de España (APB), presidida por Francisco Cerro, histórico periodista de televisión española que fue alcalde de Boadilla del Monte hace 50 años, tertulia que todos los meses se celebra en el restaurante de la Montefiore (Boadilla). ¿Que le pareció aquel encuentro? –Sorprendente, porque encontrarme con las primeras espadas de la televisión, de la radio y de la prensa, algunos con 70 años, otros con 80, 60 o 50, me da igual… Incluso con 98 años y medio… (risas). Sí, el doctor Luis Buceta que sigue con nosotros… –Increíble… fue algo como pocas cosas me han pasado en mi vida, porque era una tertulia que pretendía versar sobre política local, pero desde el minuto 1 derivó en un debate sobre literatura, arte y ciencia… Fue realmente prodigioso poder hablar incluso de Fernando Arrabal y Michel Houellebecq, autores a los que los contertulios conocían y cuyo libro conjunto tuve el placer y el honor de editar, dando lugar a mi versión «teatrera», nunca representada, que titulé «Arraballebecq» (Ed. Libros del Innombrable). Todo ocurrió de manera espontánea y desinteresada y como decía Ramón Gómez de la Serna, esa es la única forma en que rigen las cosas geniales…

Federico Utrera ha rodado 3 documentales sobre Carmen de Burgos «Colombine«: «Carmen de Burgos. La voz silenciada» (Canal Sur); «El crimen de una novia», sobre Federico García Lorca y Colombine (Telespan). Y «Mujeres en la historia: Carmen de Burgos «Colombine» (TVE). En total se han grabado 5 documentales sobre la temática de sus libros y en todos ha intervenido como autor.
Y fue prodigioso porque nuestro invitado de hoy, Federico Utrera, es un hombre polifacético, periodista, cronista parlamentario, especialista en videoarte… pero sobre todo editor y autor de una decena de libros. Fundó la editorial Hijos de Muley Rubio y ha escrito «Memorias de Colombine, la primera periodista», sobre la figura de Carmen de Burgos Seguí, que a finales del siglo XIX y principios del XX fue la primera mujer periodista profesional en España. Trabajó en Diario Universal, ABC, Heraldo de Madrid, y fue la primera mujer corresponsal de guerra. Fue en 1909, después del desastre de «Barranco del lobo» cuando Carmen de Burgos «Colombine» se desplazó a Melilla para informar de la guerra de Marruecos. Ella era almeriense como usted y un personaje de gran relevancia mediática y social en su época… –Pues sí, porque fue la primera mujer que se coló dentro de esa pléyade de grandísimos escritores y periodistas que alumbraron el Modernismo en España. Puede que sea incluso la mujer con más arrolladora personalidad de su época. Es verdad que había otras escritoras, como la Pardo Bazán o Concha Espina, pero ella tuvo que hacer algo que no hicieron las demás: meterse en una redacción, que era entonces muy machista, y donde a una mujer le peligraba no sólo su integridad física, sino también sexual. Ella le echó valor y como era una mujer voluminosa y muy echada para alante, no se arredró en absoluto y como tenía que comer y alimentar a su hija (estaba separada, no existía el divorcio, que ella trajo a España), se introdujo en un periódico. Empezó teniendo que firmar con un pseudónimo, y un director burlón, algo descarado y socarrón, la bautizó con ese personaje grácil y vulnerable de «La Comedia del Arte» que es Colombine. Y, pronunciado en francés o a la española, así se quedó.

«Que realmente salgan 3 poetas buenos de una sola tacada en la misma familia es prácticamente imposible. No encuentro precedente mundial en ningún sitio, solo en España con la familia Panero. De hecho, la lengua que más premios Nobel ha dado en Literatura ha sido la española, que es la que más se habla en el mundo si prescindimos del chino o del hindú. Incluso más que el inglés».
Otro de sus libros es «Después de tantos desencantos. Vida y obra poéticas de los Panero», editado por el Festival Internacional de Cine de Las Palmas. Habla de toda una saga, la de los poetas Panero, el padre Leopoldo, los hijos Juan Luis y Leopoldo María, pero también el célebre Michi Panero o incluso el tío Juan Panero o la viuda, Felicidad Blanc, una convulsa familia de escritores que fue emblema del desencanto de la Transición… –Eso sí que era una familia apoteósica y no la mía (risas). Que realmente salgan tres poetas buenos de una sola tacada en la misma familia es prácticamente imposible. No encuentro precedente mundial en ningún sitio, solo en España. Aquí podemos tener políticos o politólogos quizás no demasiado brillantes, pero sí damos buenos artistas, pintores, escultores y sobre todo buenos poetas. De hecho, la lengua que más premios Nobel ha dado en Literatura ha sido la española, que es la que más se habla en el mundo si prescindimos del chino o del hindú. Incluso más que el inglés, porque el español es segunda lengua de muchísimos más países, además de Estados Unidos. Y si el inglés es la lengua científica y de los negocios, los españoles vamos aspirando cada vez más a pugnar con el inglés también en esos dos ámbitos, a la chita callando. Y ya la universidad española está pujando fuerte y somos el país que acoge más estudiantes Erasmus…

«Fue una feliz casualidad. Mi compañero de pupitre en la universidad y después íntimo amigo fue un chico canario que se llamaba Paco y que hoy es el director de informativos de Tele 5, Francisco Moreno. Y a Canarias 7 nos fuimos juntos a hacer las «prácticas». En la imagen, Francisco Moreno a la izquierda y Federico Utrera a la derecha, en el acto de graduación de los másteres de Next Educación 2026, cuyo rector es el también periodista Manuel Campo Vidal. En la foto, la periodista Lara Escudero recibiendo el Premio Next Educación por la Paz 2026, elegida por sus crónicas televisivas desde Ucrania. A su lado, la profesora y directora académica Gloria Campos.
Sí, la familia Panero es una saga y una dinastía española muy original, y por tanto, recomendamos a nuestros oyentes que lean ese libro de Federico Utrera, pero tenemos muchas más cosas que recordar. Usted fue corresponsal del diario Canarias 7 y ha escrito un libro titulado «Canarias, Secreto de Estado». ¿Nos puede contar cuál es su vinculo con el archipiélago? – Fue una feliz casualidad. Mi compañero de pupitre en la universidad y después íntimo amigo fue un chico canario que se llamaba Paco y que hoy es el director de informativos de Tele 5, Francisco Moreno. Y allí nos fuimos juntos a hacer las «prácticas»… Don Francisco Moreno, entonces conocido como «Paquito» Moreno… Yo fui compañero suyo en televisión española cuando él estaba en Canarias, efectivamente… ¿Y a qué documentos secretos del Ministerio de Defensa y de Interior accedió usted acerca de la transición en Canarias? –Sobre todo relato como se desarticuló el independentismo violento, interioridades del «caso Cubillo» y del MPAIAC, que era un tema «tabú». Otra línea de investigación fue el golpe de Estado del 23-F, ya que entonces el capitán general de Canarias era Jesús González del Hierro. Y aunque algunos sabían que el «elefante blanco» podía ser el general Alfonso Armada, yo abono en el libro la tesis con muchísimos datos y documentos de que la segunda opción era Jesús González del Hierro, que alcanzaba además muchos más consensos de los que podía obtener Armada. Al final lo decisivo fue la actuación del Rey Juan Carlos, hoy tan denostado, pero sin embargo, a mi juicio, como dirigente de nuestra generación, una persona a la que tanto debemos para que llegara la democracia y la prosperidad a España. Lo digo porque no lo dice casi nadie y es políticamente incorrecto. Y es verdad que tuvo posteriormente muchos errores que los está pagando caro, pero yo creo que los seres humanos tenemos dentro una balanza y no podemos ser juzgados históricamente solo por lo malo o solo por lo bueno. Si lo hiciéramos, caeríamos en la adulación o en la injusticia. En este caso pesa a mi juicio muchísimo más por parte del rey emérito todo lo bueno que hizo por este país, el gran embajador internacional que ha sido para todos nosotros y para la empresa española. Y por supuesto, esa generosidad en un momento en el que podía haber descantado la balanza hacia una monarquía absolutista y optó por una monarquía parlamentaria y por una democracia. Yo también le doy las gracias a él, a Adolfo Suárez y a una serie de personajes de aquella época. Por cierto, ahora que menciono a Adolfo Suárez, ¿por qué tenía tan buenos resultados electorales en Canarias? –Dicen que lo urdía todo su representante insular, que era un animal político tipo Andreotti que se llamaba Lorenzo Olarte, su asesor en las islas. Y le programó unos viajes que fueron muy apoteósicos y que lograron que Canarias fuera la región más centrista y más suarista de España.

«Olivia Bandrés adoraba a su padre –era difícil no hacerlo por su carácter bondadoso– y me propuso que el libro lo presentara Adolfo Suárez. Fue su último acto que protagonizó en el Congreso. En la imagen, firmando el libro tras la presentación».
¿Conoció usted a Adolfo Suárez? –Sí, primero en su segunda época de diputado y presidente del CDS, que lo hizo célebre por su pionera propuesta de suprimir el servicio militar obligatorio y profesionalizarlo. Años después me presentó en el Congreso uno de mis libros, en este caso como editor. Fueron las «Memorias para la Paz» de Juan María Bandrés, prologadas por el escultor Eduardo Chillida en lo que fue quizás su último texto escrito, lo que le da un carácter artístico y no solo histórico. Resulta que Juan María Bandrés, que era el abogado de ETA político militar y diputado por un partido que se llamaba Euskadiko Ezkerra, tenía una hija que era simpatizante del PP, Olivia Bandrés, amenazada por ETA también. Ella ayudó mucho al proyecto de este libro que revela como gracias a esa unión que hicieron desde la izquierda nacionalista Juan María Bandrés y desde el centro político, Adolfo Suárez, se logró la primera desarticulación pactada de ETA que hubo una España. Olivia adoraba a su padre –era difícil no hacerlo por su carácter bondadoso– y me propuso que el libro lo presentara Adolfo Suárez. Fue su último acto que protagonizó en el Congreso. Nuestro invitado da para tanto, que la verdad deberíamos dedicarle otro nuevo programa antes de despedirle. Simplemente quiero mencionar que hay otro libro suyo, que quiero recomendarles fehacientemente: se trata de «Cordel de Extraviados: Literatura y Arte» (Ed. Cabildo de Gran Canaria). Está prologado por Juan Goytisolo y por Matías Díaz Padrón, conservador del Museo del Prado. Un libro que puede definir muchísimas cosas acerca de la sabiduría que encierra nuestro invitado, Juan Federico Martínez Utrera, periodista, cronista parlamentario, escritor, editor, fundador de la editorial Hijos de Muley Rubio, experto en vídeoarte –es biógrafo de Bill Viola– y sin lugar a dudas, un auténtico erudito, un hombre del renacimiento con el que siempre es enriquecedor conversar… Muchas gracias por habernos acompañado. –Gracias por invitar a este superviviente…




Si no me hubiese leído prácticamente toda la producción literaria de Federico podría pensar que el hombre se pasa de la raya, en juicios y comentarios. Pero en ella está todo lo aquí expuesto. Con lenguaje donoso y espíritu auténticamente liberal. Todo un bicho raro el caballero en una España «que bosteza». Concejal, además, en Majadahonda, por un grupo VpM dispuesto a acabar con los monopolios, abusones por definición y no nada eficaces.
Magnifica entrevista, creo que me une con Federico tener caras conocidas como Luis Carandell o el pariente y arabista Asin Palacios. Federico es un concejal incansable en el partido VpM que se desvive junto con Carlos Bonet por el bienestar de los vecinos y tiene ademas tiemoo para ser editor, profesor y quizas malabarista?
Resulta muy grato y estimulante percibir en esta entrevista la vigencia actual de los valores de La Ilustracíón y sentir la esperanza de que con ellos sea posible alcanzar el consenso y la regeneración que España necesita.
Eres un verdadero crack DON FEDERICO!!!!!!
Menuda entrevista Federico y menuda vida fascinante la tuya. Eres sin duda el concejal más brillante y con más historia reciente a cuestas como cronista Parlamentario durante veinte años. Sin parangón entre nuestros munícipes. Un abrazo Federico.