Los participantes: en la imagen, equipos de Majadahonda y Asociación de Petanca Las Rozas.

MIGUEL SANCHIZ. (Majadahonda, 28 de junio de 2026). Las magníficas instalaciones del Club de Petanca de Majadahonda fueron el escenario elegido para la celebración de la final de la Liga de los Pueblos 2026, una competición que volvió a reunir a jugadores, aficionados y representantes de distintos municipios en torno a una misma pasión. La jornada estuvo marcada por el buen ambiente, la deportividad y el compañerismo, valores que han acompañado al torneo a lo largo de toda la temporada. Desde los primeros lanzamientos se pudo comprobar que no se trataba de una cita cualquiera. Los jugadores afrontaron cada partida con máxima concentración, mientras el público seguía atentamente el desarrollo de los enfrentamientos. Cada bola colocada cerca del boliche, cada lanzamiento de precisión y cada decisión estratégica fueron recibidos con expectación por los asistentes. La rivalidad deportiva estuvo presente durante toda la jornada, pero siempre dentro de un clima de respeto y cordialidad. Esa combinación de competitividad y convivencia es, precisamente, una de las principales señas de identidad de la Liga de los Pueblos. Más allá de los resultados, la competición permite estrechar los lazos entre clubes y jugadores de localidades vecinas que comparten una afición y una forma de entender el deporte.

Miguel Sanchiz y Fina Franco (Galapagar)

EL ENCUENTRO DECISIVO ENFRENTÓ AL CLUB DE PETANCA DE MAJADAHONDA, anfitrión de la final, con la Asociación de Petanca de Las Rozas. El conjunto roceño llegaba a esta última cita después de completar una trayectoria muy sólida durante la temporada, mientras que el equipo majariego buscaba hacer valer su condición de local y cerrar la competición con una actuación destacada ante su público. La final respondió a las expectativas. Fue un duelo intenso, equilibrado y disputado punto a punto, en el que ambos equipos demostraron su experiencia y calidad. Hubo momentos de gran precisión técnica, lanzamientos capaces de cambiar el desarrollo de las partidas y situaciones de máxima emoción. Ninguno de los dos conjuntos quiso dar por perdido un solo punto, lo que mantuvo la incertidumbre hasta los momentos decisivos. Finalmente, el Club de Petanca de Majadahonda se impuso en el enfrentamiento. Sin embargo, debido al sistema de puntuación general establecido por la Liga, este resultado proclamó campeón absoluto de la edición al Club de Petanca de Galapagar. El conjunto galapagueño culminó así una temporada marcada por la regularidad y se alzó con el título después de sumar los puntos necesarios a lo largo de toda la competición.

El presidente del Club Petanca de Majadahonda, Marcelino Juárez

EL TROFEO DE CAMPEÓN FUE RECOGIDO POR LINA FRANCO, que acudió en representación del presidente del Club de Petanca de Galapagar, Alfredo González, ausente en la ceremonia por motivos personales. Durante su intervención, breve pero especialmente cálida, Franco agradeció el esfuerzo realizado por los equipos participantes y destacó el espíritu deportivo que ha presidido la Liga desde su inicio. El segundo puesto correspondió a la Asociación de Petanca de Las Rozas. El club roceño completó una temporada ejemplar y ofreció en Majadahonda una final digna de elogio, demostrando hasta el último momento su capacidad competitiva. Su actuación confirmó el buen nivel mantenido durante toda la competición y le permitió ocupar con merecimiento el segundo escalón del podio. El tercer puesto fue para el Club de Petanca de Majadahonda. Además de conseguir un resultado deportivo destacado, el club volvió a demostrar su capacidad organizativa y su hospitalidad. Las pistas presentaron unas condiciones excelentes y los participantes pudieron disfrutar de una jornada perfectamente preparada, en la que no faltaron la atención a los equipos visitantes y el ambiente de convivencia.

Foto de los segundos clasificados: Asociación de Petanca Las Rozas

LA CELEBRACIÓN DE ESTA FINAL SUPONE TAMBIÉN UN RECONOCIMIENTO AL TRABAJO COTIDIANO DE LOS CLUBES DE PETANCA, que mantienen vivo un deporte con una importante dimensión social. En torno a las pistas coinciden jugadores de distintas edades y procedencias, unidos por una actividad que exige precisión, estrategia, concentración y control de los nervios. Con la entrega de premios se puso el punto final a una nueva edición de la Liga de los Pueblos. Una competición que, más allá de las clasificaciones y los marcadores, ha vuelto a demostrar que la petanca continúa siendo un magnífico espacio de encuentro entre municipios vecinos. Majadahonda despidió la Liga con deporte, emoción y compañerismo, reafirmando que alrededor de un boliche y unas bolas también se construyen convivencia, amistad y comunidad.

Majadahonda Magazin