
«Y ahora voy a dirigirme a un buen amigo que anda por ahí conmigo en foto “vecinal”, propuesta por el gran Federico Martínez Utrera. Este joven amigo –y paisano gallego– atribuía negatividad hecatómbica a algún artículo mío reciente sobre el Rayito». Se publicó el 11 de abril y el «chispazo» surtió efecto: 3 victorias y 1 empate (10 puntos) que valen un ascenso.
VICENTE ARAGUAS. (Majadahonda, 4 de mayo de 2026). Hecatombe Rayista. La verdad es que el final de temporada para este Rayo Majadahonda, nuestro Rayito (comparto este amor intenso junto con el que siento por el Racing de Ferrol, “os amoriños primeiros son moi malos de olvidare”, cantamos los gallegos) tal parece que lo hubiese escrito un guionista loco o –tal vez– un profesor chiflado. Porque luego de tirar por la borda 9 puntos de ventaja sobre el 2º clasificado, también de ganar fuera gran parte de lo perdido en casa, y de recomponer la figura, vamos a decirlo, gracias a uno de los filiales del Real Madrid que fue a ganar en Matapiñonera, feudo del Sanse, poniéndonos en bandeja lo evidente, tuvimos que pelear el ascenso en la mañana dominical y jubilosa de este histórico 3 de mayo. En ella me encontré con un buen número de amigos (y conocidos y saludados, diría Josep Pla), unidos por esta pasión rayista que sentimos y qué alegría. Como la demostrada por unos jugadores que salieron a darlo todo. Y lo vimos desde el primer momento.

«Esos 10 minutos del arranque tan sumamente eléctricos que hacían perder la calma a mi consocio y coaccionista, Manolo Hernández, fino analista y seguidor voraz de nuestro equipo»
Esos diez minutos del arranque tan sumamente eléctricos que hacían perder la calma a mi consocio y coaccionista, Manolo Hernández, fino analista y seguidor voraz de nuestro equipo, en Coria, Orihuela, Cuenca o Fuenlabrada, estas cosas. Y Manolo salió a echarse un piti y, mientras, el Rayito había salido a comerse el mundo, como hacemos o debemos los que amamos el trabajo bien hecho. Y, sobre todo, hecho pronto. Tal como me aconsejaba hacer mi recordado padre, Capitán de Navío Araguas Neira, quien se nos fue sin ver jugar al Rayo Majadahonda, pero compartiendo días de gloria en el Racing de Ferrol como vicepresidente. Y luego del partido la euforia joven. Me decía otro consocio que no iban a saltar al campo, que no podía ser, que eso es incívico, presagio de multa, en todo caso. Y yo, sin embargo, que creo en la ética (y en la estética), por esta vez no diré ni pío. Como tampoco dije ni mu al ver cómo el personal invadía el campo el día 27 de mayo de 2018, cuando Michel Zabaco cabeceó a su puerta el saque de banda ejecutado por Juan Cruz. Y, esta vez, sería porque yo también estaba emocionado y hubiese irrumpido en el campo para mantear cervantinamente a alguno de nuestros héroes.

Con Falete Pena. «Porque en fútbol pocas cosas amo más que este Rayito, del que soy el socio 39, y no quiero descender más en el rol de navegación porque ello equivaldría a que alguno que me precede haya volado al Valle de Josafat, Y eso no. Que demasiada gente buena ha desparecido de mi lado. Esos que hoy, –mi mejor abrazo, Emilio Antelo–, se unen a nuestro júbilo»
Así que me fui a casa muy contento, con ganas de preparar mi particular hecatombe, No a base de cien bueyes, como quiere la primera etimología de la palabra, pero sí con material suficiente para festejar el éxito majariego, un poquito el nuestro por supuesto, que somos familia. Hecatombe, ya se cabe, vale igualmente para desgracia o catástrofe. Y ahora voy a dirigirme a un buen amigo que anda por ahí conmigo en foto “vecinal”, propuesta por el gran Federico Martínez Utrera. Este joven amigo –y paisano gallego– atribuía negatividad hecatómbica a algún artículo mío reciente sobre el Rayito. Y yo, que solo soy negativo con los intolerantes y, a veces, ante mi careto en el espejo matinal, respondo que mis críticas son siempre amigables, un poco pescozón o pellizco de monja. Porque en fútbol pocas cosas amo «más que este Rayito, del que soy el socio 39, y no quiero descender más en el rol de navegación porque ello equivaldría a que alguno que me precede haya volado al Valle de Josafat, Y eso no. Que demasiada gente buena ha desparecido de mi lado. Esos que hoy, –mi mejor abrazo, Emilio Antelo–, se unen a nuestro júbilo. Lo sé. Y ahora pido a quienes mandan en el club que no desmantelen el equipo. Que lo refuercen, que lo alcen en lo posible, pero que mantengan la base. Y, desde luego, que siga Guille Fernández, que supo cargar de electricidad a nuestro equipo, en un domingo, 3 de mayo, de piedra blanca para nuestra historia. Sí.




Y Volver, volver, volver ¡El Rayo Majadahonda , campeón del grupo 5 de 2ª RFEF
Majadahonda está hoy de enhorabuena por el ascenso del primer equipo. Que esto no sea una cosa pasajera. Cuidemos siempre el fútbol base. Las que estuvimos en uno de los primeros equipos femeninos de España cuando era algo todavía bastante impensable, lo sabemos bien. Vamos Rayo!
Enhorabuena equipo!! Lo merecimos, el ambiente ha sido increíble!!! Te quiero Rayo
Enhorabuena!!! Volvéis mínimo donde merecéis estar!!! Un abrazo a toda la gente del club.
¡Nuestra más sincera enhorabuena al Rayo Majadahonda por el premio al esfuerzo de la temporada 2025-2026! Han sido días de sol abrasador, frío y lluvia en los que siempre hemos alentado al club, afición y jugadores y ahora se recogen los frutos! ¡Vamos Vecinos!