JULIA BACHILLER. “Difunda esas imágenes y que hagan algo”. Con esta petición sorprendía a este medio de comunicación un vecino residente en la avenida Rey Juan Carlos I de Majadahonda, el cual se dirigía a su domicilio en compañía de su esposa y su mascota. Durante una breve conversación, le aclarábamos que el motivo de la toma de imágenes era para valorar el estado de la zona tras el nuevo paso y avistamiento de jabalíes, ya que es la más cercana al Monte del Pilar y está situada junto al centro comercial «Monte del Pilar». Es allí donde más daños se aprecian, como puede verse en las imágenes, aunque algunos vecinos consideraban que “lo peor ya había pasado”, ante la ausencia de alertas en las redes sociales sobre avistamientos de jabalís en los últimos días. Sin embargo, esta errónea percepción fue aclarada de inmediato: “Este domingo (25 de agosto de 2019), a las 10 de la noche, mi hijo se cruzó con una manada de jabalís en la zona de columpios que hay más abajo”. Todo ello le provocó una sensación de inseguridad y temor a transitar por la zona, según relataba. Fue en ese momento cuando, aun sorprendida por la inesperada noticia, me identifiqué como medio de comunicación local y garanticé la difusión de las imágenes. Antes de la rápida despedida por la lluviosa tarde, hice un recordatorio sobre lo que dice el Ayuntamiento: está intentando resolver de la mejor manera el problema, como declaró la concejal de Medio Ambiente, Vanesa Bravo, a lo que este amable vecino respondió con un sentimiento de esperanza para que «sea lo antes posible«.





JULIA BACHILLER (OPINION): LA CONCEJALA, LOS PLAZOS, LOS DAÑOS Y EL COSTE. Si tuviera que dar una valoración personal sobre los daños que están produciendo los jabalíes en el entorno urbano de Majadahonda, es una pena ver el lamentable estado en el que han quedado las zonas ajardinadas y parques que rodean al Monte del Pilar. Los vecinos de Majadahonda se han visto sorprendidos con la presencia inusual de jabalís en busca de algo tan esencial como es comida y agua. Y sorprende también el gran numero de ejemplares que integra las manadas (debe haber varias, ya que el Ayuntamiento estima que son 150) pues carecen de depredadores y de control biológico. Lo primordial en estos momentos es controlar sus incursiones en la zona urbana, hecho que espero vaya a tener lugar en breve, otorgando mi voto de confianza a la concejal de Medio Ambiente, Vanesa Bravo y al equipo de funcionarios que colaboran con ella. En cuanto a los daños ocasionados inevitablemente van a tener un alto coste para los vecinos. Habrá que compararlos con los daños que durante todo el año realizamos para reparar el mobiliario urbano siendo esta la mejor forma de afrontarlos.






















Preparado para plantar patatas.
Inaccion= cuando pasas de auxiliar administrativa en Mapfre a concejala de medio ambiente
Una pena, al final, los jabalies se vendrán a vivir a la Plaza de Cristobal Colon, zona de acogida.
O hacemos con unos cuantos carne mecha, pa las fiestas.
Deberían poner comida y bebida en el monte hasta que encuentren una solución.
Impresionante. El ayuntamiento tiene que gestionarlo como situación crítica y pedir ayuda a quien sea preciso. No es de recibo seguir así.
Si. Una buena barbacoa y una caldereta. Rico rico.
Por favor, que alguien adopte a los jabatos, dónde estáis animalistas, no se os ve por ninguna parte, que adopten a los jabatos (jabatos son las crias del jabalí).
O mejor, proporcionarles agua y comida para que se multipliquen por 10 en meses.
En serio, ni en Majadahonda ni en el Monte del Pilar, han estado nunca los jabalis, salieron del Monte del Pardo, hace unos años. Al no existir depredadores naturales, se convierten en especies invasoras.
Si el hombre no pone los medios adecuados, ocurre lo que estamos viendo.
La solucion, es muy sencilla, yo la tengo, pero claro, no se la voy a dar a la Concejala.
Pasa como las cabras de la Sierra de Madrid. Hay mogollon y de cargan la vegetacion.
Solucion: empresa municipal restaurante «El jabato sabroso» y a comer tapas y pinchos. O en el bar del Cerro del Espino.
Llevo el Majadahonda 40sños, todas esas casas que en su día se vendieron como «en plena naturaleza» era campo y campo, hasta que más de uno que está en la cárcel se hizo de oro con el tema,nos metemos donde hay animales y al final estos buscan comida fácil, y nos extraña que estos u otros animales aparezcan en caso el salón de casa? Pero vamos que al ritmo de incendios y construcción de casas que vamos ya lo han dicho un desierto en 2050.