JULIA BACHILLER. En conmemoración de Santa Cecilia, patrona de la música, la Banda Municipal de Majadahonda actuó este mes de noviembre (2022). Entre sus integrantes figura Luis (60), químico de profesión, que llega a Majadahonda en el 2002 procedente de Madrid. Apuntó a sus hijos a la Escuela y decide integrarse él también. Con conocimientos previos tras estudiar 5 años en una academia de Madrid, reconoce que aprendió música de adulto y esto le sirve para desconectar de todo, sin faltar ni olvidar los ensayos de los jueves. Y tenemos otro universitario: Álvaro (18), un joven percusionista que al igual que sus compañeros, comenzó sus estudios en la escuela, pero reconoce que compaginar la banda con la universidad es difícil, a pesar de lo cual realiza este esfuerzo para continuar con su afición. Llegamos a una ingeniero de Montes, Ana González (45), que toca el clarinete desde los 13 años, y empezó al igual que otros compañeros en la Escuela de Música de Las Rozas. Recuerda esta etapa como “una adolescencia maravillosa” aunque abandonó por motivos de su profesión y familia. Una vez algo más liberada de este tipo de habituales cargas, volvió y para ella es “una actividad que evade mentalmente, aunque requiere un esfuerzo”. Como bien dice, son “dos horas de agotamiento, pero aun así aquí estamos”.

Finalizamos con Federico (73), marino mercante e ingeniero en una multinacional que vive en Las Rozas, pero han sido varias las ciudades donde por motivos de trabajo ha tenido que trasladarse. A los 12 años empezó a tocar la Trompa en la banda de Toro (Zamora), su ciudad natal, conjunto musical que ha cumplido 125 años, pero está encantado de pertenecer a esta banda majariega. Incluso ha llegado a adquirir su propio instrumento, como el resto de compañeros, ya que en Las Rozas estos los prestaba el Consistorio y aquí cada uno debe llevar el suyo, excepto aquellos de gran volumen, como son los de percusión.



Sería interesante un concierto de Navidad y año nuevo