LIDIA GARCIA. La revista «65 y más» ha entrado en la Planta Covid del Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda que trata a mayores de residencias infectados por Covid y sus periodistas Pablo Recio y Fernando Quintela desvelan que cuando este diario visitó este centro sanitario de Majadahonda el 4 de diciembre 2020, «sólo había ingresados 2 mayores de residencias en la planta, una situación muy distinta a la que se vivió durante la primera ola, cuando recibían 100 llamadas al día de los centros residenciales de mayores y suponía un gran reto atender a todos», cuentan las geriatras del Puerta de Hierro. «Fue muy duro. Nos vimos desbordados por una infección que no conocíamos. Pero ha hecho también que nos unamos muchísimo. Aunque está claro que hay muchos sanitarios que han colapsado», recuerda Cristina Bermejo, otra geriatra del hospital que estuvo al pie del cañón en marzo y abril de 2020 atendiendo a los mayores del área sanitaria que cubre el Puerta de Hierro. Ahora, añade, por la alta inmunidad que tienen la mayoría de residencias madrileñas –más del 50% de los usuarios se han contagiado y cerca de 6.000 fallecieron durante la primera ola– y por la respuesta temprana que se da cuando se detecta un contagio, les es más sencillo atender a los mayores y, gracias a eso, no han tenido que revivir aquellos fatídicos momentos, aunque temen que con las fiestas navideñas esta situación se pueda revertir. «Tenemos miedo de que vuelva a haber otra ola y se vuelvan a sectorizar las residencias, pero bueno, estamos haciendo todo lo posible y trabajando diariamente para que todos estén lo mejor posible», sostiene la doctora Suero, preguntada por si teme rebrotes en Navidad. Pero añade: «Aguantaremos una tercera ola, si llega». Aunque lo hace un poco a su pesar, haciendo una apelación a la profesionalidad y vocación de los sanitarios, pero también pidiendo responsabilidad a la ciudadanía para estas navidades, para no tener que llegar de nuevo al desastre.

Cuando este diario visitó el Hospital Puerta de Hierro, Viviano ya llevaba un par de semanas ingresado y se recuperaba lentamente de la infección. Recibía oxígeno y medicación o suero (no sabemos bien), por una vía. Por fortuna, a los pocos días le dieron el alta. Con todo, Viviano, que reside en un centro sociosanitario de Majadahonda, tuvo ‘la suerte’ –si es que puede considerarse así– de contagiarse al final de la segunda ola. Y es que son menos los mayores de residencias que se han infectado de COVID este otoño en la Comunidad de Madrid, en comparación con la primavera. Por ello, pudo tener derecho a una habitación individual y, es de suponer, a una atención más personalizada que cuando ingresaban de 15 en 15 en el hospital. Lea el reportaje completo.


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