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Ana Bermejo Ventura defiende que la actitud positiva es la base de la superación del cáncer

ELENA MARTICORENA. Tras su conferencia en Majadahonda, en la tercera y última parte de esta entrevista concedida por Ana Bermejo Ventura, la fundadora del Proyecto Reinventa-T cuenta la importancia de trabajar la parte emocional de los pacientes que se enfrentan a un cáncer. «En este proceso oncológico no solo se altera el cuerpo biológico, sino que también el cuerpo emocional coge casi más protagonismo porque no sabe cómo comportarse. Son muchas emociones juntas y muy diversas que se entrelazan en este proceso: miedo, rabia, tristeza, sorpresa, desolación, incomprensión, saltan las heridas de abandono, rechazo incluso, etc. El cuerpo físico-estético se ve alterado también a consecuencia de los tratamientos y además nos produce una repercusión directa en el cuerpo emocional. Con la caída del cabello y el aumento o disminución de peso, se puede producir una bajada considerable de autoestima, no nos reconocemos frente al espejo y surge un conflicto interno que hay que saber manejar. Y por último aunque no menos importante, el cuerpo espiritual también se ve afectado. Se empiezan a tambalear nuestras creencias y patrones, esas normas hasta ahora estipuladas que, ahora para nosotros, carecen de sentido. Así pues, defiendo la importancia de abordar el tratamiento desde todos los ángulos simultáneamente, para poder acercar a la persona la armonía perdida» explica Ana Bermejo. El mejor antídoto para superar el proceso es el amor: el amor propio, el de los seres queridos y el del personal sanitario.

Elena Marticorena

¿Cuáles son tus propuestas o servicios profesionales para ayudar a pacientes que han padecido o padecen algún tipo de cáncer? Yo siempre digo que cuando te regalan un diagnóstico clínico de cáncer, además, viene acompañado de unas gafas a elegir: unas negras o rosas, tú eliges. Las gafas negras te llevaran a ver todo oscuro, a encerrarte en ti mismo, a estar enfadado con el mundo, y como no tienes claro tu futuro a corto, medio y largo plazo, solo quieres dejarte llevar y que el proceso te lleve dejando el peso de tu recuperación al oncológo. Por el contrario, las gafas rosas, se tornan un poco más opacas al principio, pero por un lateral se avista algo de luz y empiezas a ver que estar de baja no es tan malo, te permite tener tiempo para ti, que puedes salir a pasear a cualquier hora, que puedes tomarte un café con una amiga a las 11 de la mañana, que tus fines de semana son presente continuo para ti, que ves y disfrutas más a tus seres queridos y que te puedes apuntar a esa clase de pintura que siempre habías soñado. Que te tomas tiempo para descansar y curarte porque has decidido priorizarte, crees que puedes hacer algo para tu sanación y curioseas. Sientes que puedes compartir tu responsabilidad de tu curación con el oncólogo, aunque no sepas muy bien cómo hacerlo. Hay una actitud muy presente de querer sanarse y querer aprender de esta experiencia, y es aquí donde puedo ayudar. Así viví mi experiencia personal y confío en los resultados. 

Ana Bermejo Ventura participa en un taller de maquillaje en RTVE para pacientes que sufren cáncer

¿Es posible comenzar con unas gafas negras y después querer ponerse las rosas?Poder, se puede, pero en mi experiencia de más de 6 años con pacientes oncológicos, no lo he visto. Las personas con actitud pesimista, que lo ven todo oscuro, tienen un sistema inmune más proclive a deprimirse, por ello es posible que los tratamientos se alarguen y todo se pueda complicar un poco más. ¿Y cuando es posible cómo actúas? – Me siento con la persona delante de un té y nos conocemos. Necesito conocer en qué fase del proceso está, como se siente y cómo siento su actitud, para saber si la puedo ayudar y planificar el cómo.  En ocasiones, me he dado cuenta que pedimos ayuda porque tenemos miedo, pero no estamos abiertos a recibirla y ahí no puede funcionar el trabajo conjunto. Tras esta primera valoración, determino el plan de trabajo más eficaz con él/ella atendiendo a todas sus dimensiones (emocional, física, estética y espiritual) y se lo cuento. Si está de acuerdo y siente las ganas de empezar, vamos a ello sin dilación Como digo, en muchos casos, el tiempo es oro para avanzar en pos de la sanación.

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