
ELENA MARTICORENA. En esta segunda y última parte de la entrevista concedida por Fernando Arrabal a MJD Magazin, el autor sigue abriéndonos las puertas de sus pensamientos, inquietudes y anhelos. ¿Cómo de importante es el humor en su vida? FA.– Fue el segundo premio (en 1959) que recibí incomprensiblemente pues detesto muchas formas que se consideran de humor como el canular o la ironía. Pues la actualidad solo es el futuro del pretérito pasado. En 2019 recibió la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio en reconocimiento por su contribución a la cultura y a la imagen de España. En una entrevista a MJD Magazin declaraba que se trataba de un “honor inmerecido”. ¿Por qué usa siempre esta «coletilla» cuando le dan un Premio? FA.- Inmerecido es todo desde que se está solo en medio de los demás. Todos los premios que se me han dado fueron inmerecidos y muy especialmente el primer premio Aurélien-Marie Lugné Poé y no el Edgar Allan Poe. Su excepcionalidad en el mundo de las artes y las letras nunca encajó con la España franquista. ¿Encaja mejor en la España democrática o seguimos igual? FA.-El encajador que me encaje sin vértigo… Lo imposible tira los dados sabiendo que los recuerdos priman por encima de la perspectiva y que el precioso lucero es solo un pedrusco.









