
MANU RAMOS. El Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Majadahonda, en manos del Partido Popular (PP) y que gestiona el municipio con mayoría absoluta, no gana para sustos. Ya ha tenido que retirar el concurso de las 133 cámaras de seguridad en la ciudad por denuncias de fraude que expedientó el Tribunal Administrativo de Contratación Pública de la Comunidad de Madrid (TACP). También quiso romper el convenio con GREFA y se produjo otro escándalo que obligó a la Comunidad de Madrid a intervenir. Y entre otros asuntos menores en cuantía pero no menos relevantes en cuanto a moralidad pública y transparencia, ahora ha estallado el «caso» de las oposiciones para cubrir el puesto de arquitecto municipal, que ha obligado a intervenir al Colegio de Arquitectos de Madrid. En la segunda y de momento última parte de la entrevista con el arquitecto Daniel Sanz, miembro electo de la Junta de Representantes del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), explica porqué utiliza el calificativo de «escandaloso» para definir este proceso de oposiciones del Ayuntamiento de Majadahonda: «Escandaloso es que la hoja de resultados y la hoja de datos personales no tengan código de referencia para vincularlos. En el propio examen nos dijeron que solo una grapa de colegio unía el sobre que guardaba la hoja de datos personales con el sobre de la hoja de resultados. Si por alguna razón se perdieran 2 ejercicios, el propio Ayuntamiento no sabría de quién es ese resultado. Además, tampoco eran hojas autocopiativas que nos pudiéramos haber llevado a casa como justificante. El sistema de hojas autocopiativas lo han realizado entidades serias como la Comunidad de Madrid o el propio Ayuntamiento de Madrid. Esto es un escándalo y una chapuza para un Ayuntamiento que por otro lado tiene más de 100 cámaras con Inteligencia Artificial. Se ve que para lo que les interesa aplican la tecnología de la grapa 22/6. Insisto en que esto no es nada personal: aquí hay 55 arquitectos que están muy cabreados porque consideran que les han hecho perder el tiempo para un proceso que estaba ya “resuelto” antes de empezar. Pensábamos que la época de Willy Ortega ya eran cosas del pasado.








