
CRESCENCIO BUSTILLO (1907-1993). Vino a favorecer estos pensamientos míos de abandonar el Comité Revolucionario de Majadahonda –que muchos querían que lo hiciera- un Decreto del Gobierno anunciando una convocatoria para aumentar la plantilla de las Fuerzas de Seguridad o de Asalto. Las normas que se exigían entraban de lleno en mis condiciones, por lo que sin decir nada en el Comité, me fui una mañana en compañía del Antonio, que se agregó a mí, y echamos la instancia en Madrid. Allí nos tallaron y reconocieron en espera de ser avisados para incorporarnos al Cuerpo. Pasados dos días recibimos la notificación, dándonos un margen de tres días para presentarnos. Escogí esta oportunidad que se me brindaba porque, tal como iban las cosas, mi presencia en los frentes de combate la consideraba indispensable, pues el quedarme en la retaguardia viéndolas venir no iba con mi vergüenza.









