
PABLO LOPEZ. Ahora que está de actualidad tras su fichaje por el Real Oviedo a su vuelta del Pumas de México quiero escribir unas líneas sobre Alejandro Arribas rememorando la época en la que jugó conmigo cuando yo era entrenador en el primer equipo del Rayo Majadahonda. Respondo así al amable recordatorio que hacía en estas mismas páginas a lo largo de la interesante entrevista sobre su biografía y trayectoria profesional de la que hemos disfrutado por capítulos. Por eso me ha venido a la memoria aquellas temporadas en que nos tiramos dos años entrenando todas las tardes juntos, él y yo. Él y yo solos. Él quería ser futbolista y yo le entrenaba para perfeccionar y mejorar su técnica individual. Con 16 años. Era un trabajador nato. Siempre quería más. Un ejemplo de profesional y de persona. Muchas, muchas horas juntos. Y hoy mantenemos una gran amistad.









