«Coti vive en Majadahonda y es del Atleti. Me comentó que había sacado un vino en Argentina y le dije: “¿Por qué no lo traés y lo vendemos acá?”, relata el futbolista Augusto Fernández. La relación del artista con el fútbol recientemente ha producido una inesperada anécdota: los directivos más fieles al ex presidente de la Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar, procesado por la Audiencia Nacional, quisieron usar su éxito «Nada de esto fue un error» para un homenaje que le organizaron cuando creían que la detención del ex mandatario duraría unas horas. Sin embargo, su posterior ingreso en la prisión de Soto del Real -de la que ya ha salido bajo fianza de 300.000 euros- desbarató tal propósito. La periodista Guadalupe Piñeiro Michel desvela en ABC la existencia cotidiana del músico en Majadahonda a propósito de este frustrado homenaje que finalmente se desconvocó:
“Cumplidas dos décadas de carrera artística, no cabe duda de que Coti es un hombre realizado, aunque muy poco se sabe de su vida privada, debido a su firme decisión de resguardarla del fuerte «ruido» mediático. «Mi vida privada y mi vida pública no son la misma cosa», aclara. Aunque, a fuerza de insistencia, es posible sacarle algunas palabras sobre la aventura que implica ser padre de dos pares de mellizos: Camila y Dimas (9 años); y Federica y Rufino (3). «Es hermoso. Aunque no siempre esté físicamente, soy un padre muy presente y que opina. Soy muy pesado», confiesa.

«Me pongo más nervioso cuando canto para unos pocos que en un escenario frente a miles de personas». Con esta confesión, Coti Sorokin explicaba en la madrileña localidad de Majadahonda cuáles han sido los motivos que le han llevado a dar un concierto ante un público reducido, después de tantos años. La ocasión especial que ameritó este encuentro ha sido la presentación de “Verso”, un vino en cuya creación ha colaborado. El lugar escogido por el creador de «Color Esperanza» para mostrar en tierras españolas el vino que ya fue presentado en su Argentina natal ha sido el restaurante Malaquita, cuyo propietario es su amigo y compatriota Augusto Fernández, centrocampista del Atlético de Madrid.



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