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Desde Majadahonda: «el miedo como instrumento de dominación», una reflexión del periodista majariego Miguel Sanchiz

«La manipulación del miedo es, por tanto, un arte sutil. No necesita gritar; basta con sugerir. No necesita pruebas; basta con sembrar sospechas. Así, se crean enemigos internos, amenazas invisibles, crisis inminentes. Y mientras el pueblo se repliega en su incertidumbre, el poder avanza, se consolida, se perpetúa. Romper con esa lógica exige valentía. No la valentía temeraria, sino la del pensamiento crítico, la del cuestionamiento sereno, la del vecino que se informa, que discute, que resiste la tentación de ser gobernado por sus emociones más primitivas»

MIGUEL SANCHIZ. (4 de abril de 2025). Atlas de la Geografía Humana: el Miedo como Instrumento de Dominación. Desde los albores de la civilización, el miedo ha sido una de las herramientas más eficaces para someter a los pueblos. Más que la fuerza bruta, más que las armas o las cadenas, ha sido el miedo —sutil, invisible, omnipresente— el verdadero y silencioso arquitecto del control social. Quien lo domina el miedo, domina las conciencias. Quien lo administra, gobierna incluso los corazones que aparentan resistirse. El miedo puede tomar múltiples formas: al castigo, al enemigo, al otro, al mañana incierto. Es un susurro constante que limita el pensamiento, que reduce el horizonte, que impide soñar en libertad. Un pueblo que teme no discute, no cuestiona, no se levanta. Calla. Obedece. Acepta lo inaceptable. Los grandes regímenes autoritarios lo comprendieron pronto. No basta con la represión física: hay que inocularlo como parte del lenguaje cotidiano. Desde el miedo a hablar en voz alta hasta el miedo a pensar diferente. Desde los rumores de la delación hasta los ojos que observan desde las paredes. El miedo es, así, un estado emocional, pero también un proyecto político. Las dictaduras, los totalitarismos y las teocracias han sabido transformar el miedo en un sistema, en una maquinaria bien aceitada que produce sumisión. Se castiga al disidente no solo para acallarlo, sino para que su castigo sirva de lección. El preso político se convierte en advertencia. El desaparecido, en mito paralizante. El ajusticiado, en símbolo que perpetúa el mensaje: “No te atrevas”.

Miguel Sanchíz

PERO NO SOLO LOS REGÍMENES BRUTALES HAN RECURRIDO AL MIEDO. En democracias debilitadas, es usado también como arma electoral, como excusa para restringir libertades, como justificación para medidas excepcionales. Se siembra temor al inmigrante, al terrorismo, al colapso económico, al otro bando político. Un pueblo atemorizado busca protección, no libertad. Y quien promete seguridad, aun a costa de los derechos, se erige en salvador. La manipulación del miedo es, por tanto, un arte sutil. No necesita gritar; basta con sugerir. No necesita pruebas; basta con sembrar sospechas. Así, se crean enemigos internos, amenazas invisibles, crisis inminentes. Y mientras el pueblo se repliega en su incertidumbre, el poder avanza, se consolida, se perpetúa. Romper con esa lógica exige valentía. No la valentía temeraria, sino la del pensamiento crítico, la del cuestionamiento sereno, la del vecino que se informa, que discute, que resiste la tentación de ser gobernado por sus emociones más primitivas. Solo cuando el miedo pierde su eficacia, la libertad comienza a abrirse paso. Porque allí donde el miedo manda, la verdad calla. Pero allí donde el pueblo despierta, el miedo se disuelve.

11 comentarios

  1. Pleno. Sin ningún tipo de miedo, de la a la zeta, suscribo todo cuanto nuestro periodista de cabecera refleja en su escrito. Cuantos más años cumple, más se supera, sin perjuicios acerca de la posible flaqueza de pensamiento que pudiera derivarse
    de la edad. Con valentía. Sin miedo. Ahí queda.

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  2. Si la acción en respuesta a una amenaza es motivada por el miedo no logrará su objetivo.
    La acción generada por el análisis crítico, informado y consciente inspira esperanza y es más gratificante.
    Abrazo desde Centro América.

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  3. En democracias debilitadas, es usado también como arma electoral, como excusa para restringir libertades, como justificación para medidas excepcionales. No entiendo muy bien este enunciado. Tal vez unos ejemplos me sitúen mejor.

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  4. Genial reflexión. El miedo paraliza. Desde la grandeza de un país hasta lo pequeño de una familia. Así actúan los maltratadores. Por eso la mayoría de las mujeres no se atreven a denunciar ..

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  5. Muy bueno y muy real. Es lo que estamos viviendo con esta gentuza de desgobierno de ? Solo saben sembrar el miedo y la desconfianza. Qué asco lo que nos está tocando vivir. Que incertidumbre para nuestros hijos. ?? Fantástico artículo y acertado como siempre. ????????

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  6. Gran reflexión Miguel
    Ya desde niños usaban el miedo para que obedeciéramos y nos portáramos bien ( ! Que viene el coco)Ahora son múltiples los motivos para meternos miedo y, lo peor, cada día encuentran más, hasta dejarnos paralizados

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