MENÚ

Desde Majadahonda: «el verano es un momento propicio para pensar en cambios políticos, técnicos y científicos»

Cuando un partido, un dirigente o un presidente se perpetúa en el poder surgen las inercias dictatoriales. En las democracias se degenera con las mayorías absolutas y en las dictaduras con la aniquilación de la Oposición, de la Prensa, y del Poder Judicial independiente

MIGUEL SANCHIZ. (Majadahonda, 1 de agosto de 2026). Hay momentos en los que una sociedad decide revisar las normas que consideraba inamovibles. Y curiosamente muchas de estas reflexiones se producen en verano, época propicia para la reflexión, el pensamiento y el contraste de pareceres desde el placentero descanso. Tenemos más tiempo para pensar y es lógico que lo empleemos en hacerlo o en las derivadas subsiguientes que caracterizan al «homo sapiens»: leer y escribir. «Aquel que escribe (o lee) bien, piensa bien, y aquel que piensa bien, actúa bien», decía un insigne pensador español. Y concretamente, en el mes de julio que acaba de terminar se produjeron las primeras. Por ejemplo, el 19 de julio ofreció varios ejemplos de esos instantes en los que las reglas cambian, ya sea en política, en la vida urbana, en los derechos sociales o incluso en nuestra comprensión del universo. En todos estos casos, el denominador común es el cambio. Las sociedades avanzan cuando son capaces de revisar ideas, estructuras y definiciones que parecían permanentes. A veces el resultado genera controversias, pero también abre nuevas posibilidades de comprensión y desarrollo.

LA CONVENCIÓN DE SENECA FALLS MARCÓ EL INICIO ORGANIZADO DEL MOVIMIENTO SUFRAGISTA MODERNO. Por primera vez, un grupo de mujeres y hombres planteó públicamente la necesidad de reconocer derechos políticos plenos para las mujeres. Lo que entonces parecía una reivindicación radical acabaría transformando las democracias contemporáneas y hoy los derechos civiles se debaten sobre todo en cuanto al acceso por parte de los emigrantes que forman parte de las comunidades en los países de destino. ESE MISMO IMPULSO TRANSFORMADOR puede verse en la inauguración del Metro de París. La ciudad moderna necesitaba nuevas formas de movilidad y aquel proyecto alteró la manera de vivir, trabajar y desplazarse de millones de personas. Hoy resulta imposible imaginar la capital francesa sin sus característicos trenes subterráneos. Incluso la astronomía experimentó su propia revolución cuando se descubrió Eris. El hallazgo obligó a replantear qué entendemos por planeta y condujo a la famosa reclasificación de Plutón. Un recordatorio de que la ciencia también progresa cuestionando sus propias certezas.

LA REVOLUCIÓN SANDINISTA DE NICARAGUA constituye otro ejemplo de ruptura con el orden establecido. Independientemente de los debates posteriores sobre su evolución política, el acontecimiento simbolizó el deseo de una parte de la sociedad de sustituir el sistema dictatorial del general Anastasio Somoza que consideraba agotado. Sin embargo, hoy el docente español Joan Albert Vicens Folgueira, especializado en Nicaragua, considera que Daniel Ortega, el actual presidente, y su esposa, la vicepresidenta Rosa Murillo, «han secuestrado el nombre y la memoria del Frente Sandinista (FSLN), y los sueños y luchas de los nicaragüenses, y de internacionalistas y voluntarios de todo el mundo, para establecer una dictadura, mantenerse en el poder como caudillos y apropiarse de bienes y capitales para ellos y su camarilla. Ortega, que había presidido el país entre 1985 y 1990, fue reelegido en las elecciones de 2006 y desde entonces ha forzado la constitución para perpetuarse en el poder, ha reducido la libertad de prensa y la actividad de la oposición hasta el punto de encarcelar a la mayoría de los candidatos opositores de las elecciones de 2021. Muchos de los perseguidos son antiguos sandinistas que no se han sometido a la nueva dictadura y mantienen sus ideales democráticos».

 

 

 

 

1 comentario

Deja un comentario

Más noticias