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«La prevención de incendios en Majadahonda debería comenzar exigiendo el desbroce de las parcelas a sus propietarios»

«La prevención de incendios en Majadahonda debería comenzar exigiendo el desbroce de las parcelas a sus propietarios»
«En la documentación gráfica que se adjunta, podemos observar el solar de Claveles 2 en estado de total abandono: acumulación de vegetación seca, proximidad a viviendas y al Club Social Monteclaro, estado de la parcela que actualmente tiene (sin actuación municipal)… Si la publicación de este artículo pudiera considerarse como una denuncia más de las existentes ante los Servicio de Inspección del Ayuntamiento de Majadahonda, me daría por satisfecho»

FÉLIX GARCÍA PEDROCHE. *Vecino de Majadahonda. (17 de agosto de 2026). La prevención de incendios en Majadahonda debería comenzar exigiendo el desbroce de las parcelas a sus propietarios. La prevención de incendios no comienza cuando despega el primer hidroavión ni cuando llegan los primeros retenes forestales. Empieza meses antes, con la gestión responsable del territorio, el mantenimiento adecuado de las parcelas y el ejercicio efectivo de las competencias municipales en materia de disciplina urbanística y salubridad. Por todo lo indicado anteriormente, entiendo que la Administración Local es la principal responsable por dejadez de funciones, del deterioro progresivo que estamos sufriendo ante la pérdida de biodiversidad de nuestro entorno paisajístico y urbano. Una ciudad bien gestionada no es únicamente aquella que responde con eficacia ante una emergencia. Es sobre todo, la que trabaja para evitar que esa emergencia no llegue a producirse. Porque la mejor actuación frente a un incendio siempre será la que consigue que el incendio nunca llegue a declararse.

Félix Pedroche

“LA PREVENCIÓN DE INCENDIOS EMPIEZA LIMPIANDO LAS PARCELAS, NO CUANDO LLEGAN LOS BOMBEROS”. Cada verano contemplamos con preocupación las imágenes de grandes incendios forestales que arrasan miles de hectáreas, destruyen viviendas y obligan a evacuar poblaciones enteras. Una vez declarada la emergencia, todas las miradas se dirigen hacia los medios de extinción: bomberos, helicópteros, aviones y Protección Civil. Sin embargo, la verdadera pregunta debería formularse mucho antes: ¿hemos hecho todo lo posible para evitar que el incendio llegara a producirse? En municipios como Majadahonda, situados en un entorno de elevada sensibilidad ambiental y con numerosas zonas de contacto entre áreas urbanas y espacios naturales, la prevención no puede limitarse a campañas informativas o llamamientos a la prudencia durante el verano. La prevención exige una actuación continuada durante todo el año. Los propietarios de parcelas, solares y terrenos tienen el deber legal de mantenerlos en adecuadas condiciones de seguridad, salubridad y ornato. En Majadahonda, el propio Ayuntamiento recuerda cada año, mediante un bando municipal, que deben realizar periódicamente labores de desbroce, limpieza y mantenimiento, intensificándolas durante la campaña de riesgo de incendios, así como mantener franjas de seguridad en determinadas zonas. Pero la responsabilidad no termina en el propietario.

LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS TAMBIÉN TIENEN OBLIGACIONES. El Ayuntamiento dispone de competencias para inspeccionar parcelas, requerir su limpieza cuando existan incumplimientos y, en caso necesario, ejecutar subsidiariamente los trabajos repercutiendo posteriormente su coste al propietario. Estas potestades existen precisamente para proteger la seguridad colectiva, la salubridad pública y prevenir riesgos evitables. La normativa municipal y autonómica atribuye a los propietarios el deber de conservar los terrenos y contempla mecanismos de inspección y requerimiento por parte de la Administración. Basta recorrer determinadas zonas del municipio para comprobar que aún existen parcelas con abundante vegetación seca, matorral, restos vegetales o un mantenimiento claramente insuficiente. No corresponde afirmar que exista un incumplimiento generalizado sin una inspección técnica, pero sí resulta legítimo preguntarse si el nivel de vigilancia municipal es el adecuado y si las actuaciones preventivas alcanzan todos los casos en los que existe un riesgo objetivo. La cuestión no afecta únicamente a los incendios. Los solares abandonados o deficientemente mantenidos pueden convertirse en focos de proliferación de roedores, cucarachas, mosquitos y otras plagas, además de acumular residuos y transmitir una imagen de abandono incompatible con la calidad urbana que caracteriza a Majadahonda.

LA LIMPIEZA PERIÓDICA PROTEGE TANTO LA SALUD PÚBLICA COMO EL PATRIMONIO DE LOS PROPIOS PROPIETARIOS. Los recientes incendios de la Sierra Oeste han recordado una realidad que los profesionales forestales vienen señalando desde hace años: “la extinción es indispensable, pero la prevención es mucho más eficaz y mucho menos costosa”. Mantener el combustible vegetal bajo control, eliminar maleza seca y reducir la continuidad de la vegetación disminuye significativamente el riesgo y la intensidad de los incendios. Majadahonda dispone de medios técnicos, servicios municipales y cobertura normativa suficiente para reforzar esta política preventiva. La cuestión no parece ser la ausencia de instrumentos jurídicos, sino la intensidad con la que se aplican. Quizá haya llegado el momento de impulsar un Plan Municipal Permanente de Inspección Preventiva de Parcelas, que incluya: inspecciones anuales sistemáticas de solares urbanos y parcelas con riesgo; identificación cartográfica de las zonas de mayor vulnerabilidad; requerimientos tempranos antes del verano; seguimiento del cumplimiento de los plazos concedidos; ejecución subsidiaria cuando proceda; campañas de información dirigidas a los propietarios; coordinación entre Urbanismo, Medio Ambiente, Protección Civil y Policía Local.

NO SE TRATA DE RECAUDAR MEDIANTE SANCIONES. SE TRATA DE EVITAR QUE UNA NEGLIGENCIA TERMINE PONIENDO EN RIESGO VIVIENDAS, PERSONAS Y ESPACIOS NATURALES. Los incendios no siempre pueden evitarse. Pero sí puede reducirse de forma significativa su probabilidad y su capacidad destructiva cuando la prevención funciona. La ciudadanía tiene derecho a exigir responsabilidad a los propietarios que incumplen sus obligaciones, pero también puede exigir que las administraciones ejerzan plenamente las competencias que la ley les atribuye. Porque la mejor fotografía de una gestión municipal no es la que se hace durante una emergencia; es la que nunca llega a tomarse porque la prevención ha funcionado y el incendio no ha llegado a producirse. Tenemos instrumentos legales de sobra conocidos por todos: Las competencias legales del Ayuntamiento de Majadahonda, la Ley del Suelo de la Comunidad de Madrid, la Ordenanza Reguladora de Medio Ambiente de Majadahonda, y la responsabilidad patrimonial podrían derivarse de una eventual inactividad administrativa cuando exista un riesgo conocido y no se actúe.

EL CASO CITADO en la primera parte de este artículo, presenta una importante acumulación de vegetación seca durante la campaña de alto riesgo de incendios (verano 2026), según la denuncia formulada por el Club Social Monteclaro (Claveles 2-bis) y por un vecino de la calle Claveles 4. Los denunciantes solicitaron la intervención municipal para que se requiriera al propietario el cumplimiento de sus obligaciones de conservación, al considerar que existía un riesgo para la seguridad y la salubridad. Según los denunciantes, la actuación municipal no se ha producido aún con la diligencia esperada, lo que abre el debate sobre la eficacia de los mecanismos de inspección y requerimiento que corresponden al Ayuntamiento en materia de conservación de parcelas. En la documentación gráfica que se adjunta, podemos observar: Vista general del solar de Claveles 2, en estado de total abandono. Acumulación de vegetación seca, en la parcela y la vivienda derruída. Su proximidad a viviendas y al Club Social Monteclaro. El estado de la parcela que actualmente tiene (sin actuación municipal). Si la publicación de este artículo, pudiera considerarse como una denuncia más, de las existentes ante los Servicio de Inspección del Ayuntamiento de Majadahonda, me daría por satisfecho.

1 comentario

  1. PREVENCIÓN la palabra ausente en la relación de los grandes incendios forestales que están convirtiendo España en un erial. Por ausencia de desbroce de materiales secos, árboles secos que nadie elimina, falta en fin de medidas básicas de distancia entre árbol y árbol, cortafuegos y su mantenimiento, de refrescar los bosques cuando va a llegar el calor, medidas severas con cárcel incluida con pirómanos de todo tipo, conscientes o irresponsables, inexistencia de bosques comunitarios con las responsabilidades y beneficios que implican y sobre todo ausencia casi total de conciencia cívica y responsabilidad institucional sobre la prevención de incendios. Este y otros veranos se ha hablado mucho sobre deficiencias en la extinción pero ni una palabra sobre prevención y aún menos sobre medidas posteriores. Por eso este artículo se agradece, por fin hay alguien hablando de PREVENCIÓN!!!

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