



Periko Alonso, el papá de Xabi: El padre de Xabi Alonso tuvo su paso por el fútbol español. También formó parte de la Real Sociedad, club de su debut, solo que él se enamoró después de los azulgranas y fichó por el Barcelona. Tuvimos la suerte de encontrar un video de su paso por cataluña en el cual completa una remontada en el Clásico de España. El Real Madrid se había adelantado con gol de Juanito, Maradona empató y Periko Alonso completó la hazaña con asistencia del argentino. Miguel Reina, el padre de Pepe: El primer Reina fue arquero como su hijo, pasó por Barcelona y Atlético de Madrid, donde fue subcampeón de Europa. Frank Lampard, el primero: El papá del ahora jugador del Manchester City y estandarte de la mejor época del Chelsea, dedicó su carrera al West Ham United. Se desempeñaba como lateral izquierdo y fue convocado por su selección en númerosas ocasiones, llegando incluso a ser capitán de Inglaterra en un par de ocasiones.

Cesare Maldini, padre de Paolo. (¿Paolo Maldini, hijo de Cesare?): Una de las pocas coincidencias que existen entre padres e hijos, cada quien fue grande a su manera. Cesare tuvo que abrirse paso el solo y llegó a ser campeón de Italia 4 veces con el AC Milan, y como capitán levantó la Copa de Europa en 1963. No tuvo tanta suerte en los mundiales, aúnque sí formó parte de la Azurra, selección a la que posteriormente dirigió desde el banquillo, ya con su hijo en activo. Carlos Busquets, padre de Sergio: El mediocentro favorito del barcelonismo respira los valores del club desde que estaba en la cuna. Su papá no fue el más talentoso de los porteros, pero aún así llegó a ser parte del primer equipo azulgrana. Zizinho, padre de Éder, Giovani y Jonathan Dos Santos: El jugador brasileño jugó con el Sao Paulo y fue campeón de Brasil en 1980. Posteriormente fichó por el América de México y se enamoró del país, donde dearrolló el resto de su carrera. Además de la de las Águilas, vistió la camiseta de León, Necaxa, Monterrey y FAS de El Salvador.

Por su parte, Leandro Serrano cuenta en «El futbol es injusto.com» como «pronunciar el apellido “Cruyff” (del neerlandés Cruijff) es sinónimo de calidad, de clase, de liderazgo, de goles antológicos, del ‘Barça’ de la década de los 70, de quitarse el sombrero y de levantarse de los asientos; también lo es de ‘Dream Team’, de maestría, de la etapa más gloriosa —con el permiso de Pep— de la historia azulgrana. Y es que el término “Cruyff”, futbolísticamente hablando, siempre estuvo, está y estará asociado a Johan; pues a pesar de que algunos defienden a capa y espada aquello de que, si eres hijo de un magnífico escultor, tus probabilidades de interesarte por la escultura y de convertirte en una versión mejorada de tu progenitor están destinadas a aumentar, también hay que tener en cuenta la exigencia, la carga del apellido, la responsabilidad que entraña ser ‘Het koningskind’ (“El niño del rey”, como algunos conocen a Jordi en tierras holandesas), capaces de acabar pasando factura a cualquiera. Y eso es lo que debió ocurrirle al bueno de Jordi: el único varón de los Cruyff que, superado por la situación desde el primer momento en que se enfundó la casaca azulgrana, pareció dejar su figura a medio hacer». Leer más.


No debería ser, pero ¿qué padres no hacen lo indecible por ayudar a sus hijos?. Que tire la primera piedra el que no lo haga.