J. RUBIO / F. UTRERA. El voto de calidad del alcalde, Narciso de Foxá, salvó este jueves al Grupo Popular de perder una votación en el pleno del Ayuntamiento de Majadahonda tras registrarse un empate a 12 votos. ¿Quien era el concejal número 25? Nada más y nada menos que Juancho Santana (IU), quizás el edil que menos ha «faltado a clase» a lo largo de las dos últimas legislaturas. Y para una vez que lo hace… El asunto, además, no era baladí: proclamar a Majadahonda como «ciudad libre de paraísos fiscales». Era una de las mociones presentadas por los Grupos Municipales Ciudadanos, Socialista, Somos Majadahonda e Izquierda Unida con la que pretendía instar una política de contratación que favoreciese las buenas conductas tributarias de las empresas adjudicatarias del consistorio y que desde las instituciones centrales se trabaje en esta misma dirección. Pero Santana había anunciado que un viaje a París de carácter familiar y sacado con mucha antelación le iba a impedir asistir al final del pleno. Nadie pensó que tuviera transcendencia, pero…



El encargado de dar la réplica por parte del Equipo de Gobierno fue Manuel Ortíz (PP) que calificó la iniciativa como «pretenciosa» ya que se imaginaba que «alguno soñaba por la noche que esta noticia salía por la mañana en la portada del New York Times». Ortiz señaló que a pesar de estar de acuerdo con el espíritu de la propuesta, su voto iba a ser en contra al ser «una moción ilegal». No le faltó ironía al señalar que «si esas empresas no le comunican sus fondos opacos a Hacienda ¿nos lo van a decir a nosotros?». Además, destacó que «el Ayuntamiento ya favorece las conductas fiscales responsables» y que «se pide a las empresas un certificado de que estén al corriente de pagos con la Administración Pública».

Alberto Moreno aprovechó su turno de réplica para destacar que las empresas que trabajan en «países que son paraísos fiscales no son el objetivo de la moción» y que en los de las compañías del IBEX «891 empresas están en paraísos fiscales, de las cuales prácticamente la mitad están en Delaware» para terminar asegurando que existe una «política más destinada a la evasión fiscal que al negocio normal«. Moreno admitió que no toda el IBEX 35 tiene fondos en paraísos fiscales y finalmente intervino Narciso de Foxá para exclamar: «¡con esta moción no podremos comprar ordenadores Apple porque esa empresa tributa fuera». No hizo falta, París bien vale una misa, pero no tanto como una votación. «¡Llamamos a Juancho!», exclamó el socialista Zacarías Martínez Maíllo cuando vio que el empate iba a dilucidarlo el voto de calidad del alcalde, pero a esas horas ya estaba camino del aeropuerto rumbo a Saint-Denis.


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