El periodista José Manuel García ha logrado una sensacional exclusiva deportiva: «De niño de Del Bosque al banquillo del filial: Munir, un juguete de quita y pon», titula su crónica en El Confidencial.com y añade: «Munir no dice nada pero el entorno del futbolista, más que preocupación, no oculta su disgusto: se ha jugado con el chaval como si fuera un juguete de quita y pon, casi un jarrón de adorno. Tuvo su valor en un momento y ahora su cotización anda bajo mínimos. Lo que sí queda claro es que los futbolistas del filial que, como Munir, suelen trabajar con frecuencia en el primer equipo, tal es el caso del croata Halilovic, como Sandro Ramírez o Adama Traoré, todos con un enorme futuro, son contrarios a jugar con el Barça B la temporada que viene, sobre todo si el equipo, como parece, desciende de categoría (va último). Así se lo han comunicado a sus respectivos agentes».

«El problema que se le presenta al Barcelona es muy grande si FIFA no cede y el club azulgrana no puede fichar. Varios futbolistas del primer equipo no seguirán, como Dani Alves y Pedro. Y puede que otros sigan su camino. Por ello, Luis Enrique no tendría más remedio que tirar de la cantera o de los cedidos. Con el sevillista Deulofeu no cuenta y tiene dudas con Denis Suárez, aunque el contrato de éste con el Sevilla finaliza en junio de 2016, por lo que tendría que indemnizar fuertemente al club nervionense. Luis Enrique deberá tirar de sus joyas canteranas pero no de todas. Munir, Halilovic, Sandro y Traoré mantienen un hilo de esperanza. O el Barça o salidas. Pero al B no vuelven», escribe García.
Y sobre el ex jugador del Rayo Majadahonda añade: «Dicen que cuando FIFA castigó al Barcelona con la suspensión de fichar durante la temporada 2015/2016, dos goterones de sudor bajaron de las sienes de Josep Bartomeu, el presidente azulgrana, porque atisbaba el tremendo varapalo que en diversos aspectos sufriría la entidad. Deportivamente, la avería será mayúscula y toca mirar irremediablemente a la cantera. En las parideras del club azulgrana se encuentran perlas que han visto la gloria y el purgatorio en cuestión de semanas, y muestran su ansiedad por salir de tan complicada situación. Es el caso de Munir».




Más noticias