JULIA BACHILLER. En conmemoración de Santa Cecilia, patrona de la música, la Banda Municipal de Majadahonda actuó este mes de noviembre (2022). Y entre sus integrantes, otro lazo familiar es el formado por Santiago (72), empresario, y su hijo Pablo (41), profesor de Secundaria. En este caso fue el hijo quien animó al padre a formar parte de esta banda tras la jubilación de Santiago y con una experiencia de 30 años tocando en la banda de Las Rozas. Con la disolución de esta lleva 10 años en la de Majadahonda y para Santiago “tocar en una Banda para una persona que le guste hacer música es una oportunidad magnífica y si no has tenido la suficiente formación musical no importa, se puede acercar a una escuela de música a los 40, 50 años o más y empezar”. Seguidamente elogió la labor de los profesores de la escuela y de su implicación con los alumnos ya que aseguró que “en pocos años puedes empezar a tocar en conjunto, que es lo mejor”. Por eso anima a que sigan su ejemplo: “Yo empecé a los 40 años y desde entonces, enseguida me incorporé a la banda de Las Rozas, es un entretenimiento porque no es una labor profesional pero es una actividad cultural que llena mucho y te da a conocer a otras personas: hay desde menos de 15 años a más de 80”.

Para finalizar, aseguró: “El que un padre y un hijo compartan una misma afición es de lo más enriquecedor, otra actividad sería imposible con tu hijo o tu nieto”, en alusión a las actividades deportivas. Por su parte, su hijo Pablo, asegura: “Mi padre y yo tuvimos la inmensa fortuna de compartir una afición común que es la música, él con la tuba y yo con la flauta”. Seguidamente reconoce que “en la Banda al lado de mi padre descubrí como se hace la música, como se construye, como empieza a sonar desde nada, poco a poco entre todos, y entendí para que servían esas clases de solfeo, para que servía hacer escalas en casa y arpegios frente al espejo, que es lo mas árido. Y empecé a disfrutar de la música”. Finalizó definiendo a la banda como “un espacio de convivencia que no se encuentra fácilmente en otras actividades sociales, por ser totalmente intergeneracional”.



Esta familia, me recuerda a » Los Tablas» de mi pueblo, Campo de Criptana, hay una familia en la que todos al inicio eran carpinteros, de ahí lo de » Los Tablas» todos carpinteros y todos músicos.
Después, cambiaron algunos de profesión a empleados de banca.
A mi, me daba envidia, siempre que había un evento en el pueblo, ahí estaba toda la familia.
Les perdí la pista, supongo que los nietos siguen activos en Santa Cecilia.