JUAN F. MARTINEZ/ TONY DEL VAL (Fotografías). Cánticos de “A Segunda, oé, oé, oé”, peñas animando a tope al final del partido, jogo bonito, 3 puntos de oro y un histórico del fútbol que cae en el Cerro del Espino. El Rayo Majadahonda recuperó la suerte, cambió de racha, se pone a un punto del play off de ascenso… No ganaba desde el 4 de diciembre del año pasado que lo hizo al colista Zamudio y se reencontró con el triunfo por la puerta grande. Salió el Logroñés intimidando, con 15 minutos bordando el fútbol con la calidad de un gran reserva, con futbolistas corpulentos y altos como la torre de la Catedral de Santo Domingo de la Calzada. A ellos opuso Antonio Iriondo un equipo de jugones, con futbolistas bajitos, delgados, fibrosos, flexibles y veloces, que triangulaban a ras de suelo, que trenzaban variables imposibles, que se gustaban jugando al fútbol y que si por alto y en el uno contra uno no tenían nada que hacer, optaban por el mecanismo de control y pase, buscando espacios, con más posesión de balón y asociándose con paredes que descolocaban al rival.


Rayo Majadahonda: Basilio (3), Rubén (3), Aitor Núñez (2), Parla (2), Oliva (3), Fabry (3), Ñoño (3), Fidalgo (3), Jorge Félix (2), Quintana (2), Jacobo (3). Entraron Portuga (3), Villalón (2) y Jeisson (2). En el banco quedaron los canteranos Raúl León y Jorge de Frutos, junto a una plaza sin convocar por los numerosos lesionados y sancionados: Cidoncha, Portilla, Carlitos…
MVPs: Basilio (coreado por la afición); Rubén, Oliva, Fabry, Ñoño y Fidalgo.











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