
ALEX KIRKLAND. Ganaste el triplete. Marcaste el gol de la victoria en la final de la Champions League. Te aclamaron como el mejor mediocampista polivalente del mundo. Y este verano (2023) ganaste la UEFA Nations League, consolidando tu estatus como el jugador más importante de tu país. ¿Qué sigue ahora?. Con cualquier otro jugador, uno podría preocuparse de que todo ese éxito se le suba a la cabeza o le provoque cierto grado de autocomplacencia. Pero no es el caso de Rodri Hernández. Sí, su temporada 2022-23 fue estratosférica, pero en lo que va de su carrera, el jugador de 27 años se ha tomado cada paso de gigante con calma, y lo mismo puede decirse de cada contratiempo. Se trata de un jugador sin presencia en las redes sociales -ni Twitter, ni Instagram-, que mantuvo un perfil bajo durante las eufóricas celebraciones de Manchester City y que continuó sus estudios de administración y dirección de empresas mucho después de triunfar como futbolista profesional. Muchas de las cualidades que han hecho de Rodri el avatar de Pep Guardiola en la cancha de City, y que le han visto suceder a Sergio Busquets en España, estuvieron presentes desde el principio. Otras llegaron más tarde. El primer club de Rodri fue Villanueva de la Cañada, una pequeña localidad de menos de 23.000 habitantes situada al oeste de Madrid. Luego jugó con Rayo Majadahonda en las categorías sub-11 y sub-12, e hizo amistad con Lucas y Theo Hernández, ahora en Paris Saint-Germain y AC Milan, respectivamente, antes de fichar con Atlético de Madrid.









