JORGE RUBIO. «En el conjunto pepinero llegó a estar cinco años, pero en 2004 se marchó y empezó a divagar por el fútbol español. Jugó en el U.E. Lleida, en el Tomelloso, en la U.E. Rapitenca y en el Rayo Majadahonda, entre otros, hasta que en 2007 colgó las botas por culpa de las lesiones». El periodista Alex Galera resume en el diario Urbanian el periplo realizado por el futbolista de origen africano Baba Sule por los clubes españoles. Un viaje que ha terminado de forma completamente inesperada para este jugador que aspiraba a lo más alto y que le ha llevado a pasar de titular en estos equipos a utillero del Fuenlabrada. Entre medias, un sinfín de profesiones entre las que se encuentran la de electricista, dependiente o incluso chófer del también futbolista De Gea para un jugador que llegó a ser campeón del mundo sub-17 en 1995. Un caso que se suma al de otros jugadores africanos traídos a España con la promesa de triunfar en el fútbol profesional y cuyo desenlace termina siendo otro muy distinto: el de convertirse en juguetes rotos. «El 90% de los chicos africanos y suramericanos están desesperados por venir a Europa y se convierten en esclavos al ceder sus derechos a empresas o intermediarios, que luego los pueden vender sin apenas retribuirles», detallaba el fiscal Castresana sobre el «caso Djana» que comparte similitudes con la situación de Baba Sule.

Fuente: Urbanian


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