JORGE RUBIO. «Como es sabido, el año pasado el Centro de Discapacidad de Majadahonda, gestionado por la Fundación ANDE de manera intachable durante 11 años, entró a concurso en septiembre del año pasado, concurso que se efectuó a sobre cerrado por la Comunidad de Madrid, quedando la Fundación ANDE en segundo lugar, y no precisamente por su mala gestión. Ahora, llamar «venganza» al traslado de algunos de sus grandes empleados, por favor…«. Con estas palabras, la representante de los trabajadores de la Fundación ANDE, Zulma Lozano, se pronuncia sobre la información publicada por MJD Magazin que se hacía eco de la petición presentada por la Asociación de Familiares del Centro Majadahonda (AFACMA) a través de la plataforma Change.org. Esta agrupación solicitaba a la Consejería Políticas Sociales y Familia de la Comunidad de Madrid que interviniese para poner fin a una situación de «venganza» laboral que según AFACMA estaba siendo llevada a cabo desde la Fundación ANDE de Majadahonda hacia algunos trabajadores. Zulma Lozano niega que se esté llevando a cabo ningún tipo de persecución sobre los trabajadores y alega en una comunicado remitido a este diario que «si estos profesionales no valiesen para esta Fundación, quizás entonces en lugar de trasladados hubiesen sido despedidos». Y entiende que «para las familias es molesto perder los referentes de tantos años, pero eso no significa que los nuevos profesionales no sean capaces de realizar su trabajo». A continuación reproducimos de forma íntegra el comunicado de la representante laboral de la Fundación ANDE:

«Estimado Jorge Rubio y estimados majariegos, desde los representantes de los trabajadores de la Fundación ANDE en Majadahonda, nos gustaría también dar nuestra opinión y contestar a lo que ha sido publicado en la revista Majadahonda Magazin, ya que nuestras palabras creemos o consideramos que también tienen derecho a tener voz. En ningún momento la Fundación ha dejado desprotegidos a sus usuarios, por quienes vela continuamente por su bienestar, porque antes de ver a una de estas personas maltratadas, prefiere despedir, velando siempre por ellos. Por eso, en lugar de estas personas, ha contratado a personas altamente cualificadas para ocupar esos puestos. Obviamente para las familias es molesto perder los referentes de tantos años, pero eso no significa de que los nuevos profesionales no sean capaces de realizar su trabajo de una manera excelente e irrefutable».




Más noticias