JUAN F. MTNEZ. «Historia de un fichaje sorpresa: así acabó Valdés en el Moratalaz. El ex portero del Barcelona o la Selección iba a incorporarse al Rayo Majadahonda de la mano de Movilla, pero con el cese de este el guion cambió«. El periodista Mario Cortegana ha desvelado en el diario AS que fue el ex director deportivo del Rayo Majadahonda, José María Movilla, quien abortó el «fichaje» del ex portero internacional Víctor Valdés como entrenador del Juvenil C del Rayo Majadahonda cuando supo que iba a ser despedido por su deslealtad hacia el actual míster, Antonio Iriondo. El entrenador rayista pidió su cabeza cuando conoció que el medio italiano “Tutto Mercato Web” en el que colabora Mónica Rodríguez, jefa de prensa de Movilla y del Rayo Majadahonda, desveló que «alguien» del club le había ofrecido al entrenador italiano Sandro Pochesci un año de contrato como entrenador del Rayo Majadahonda, ampliable a 1 temporada más. Ese alguien resultó ser su representante en España, José Parra, que se había reunido previamente con Movilla, aunque en entrevista con MJD Magazin negó que se abordara su contratación.


Y añade: «Truncada esta vía, Movilla telefoneó al coordinador de alto rendimiento de la ED Moratalaz, Jesús Gutiérrez, con quien le une una estrecha amistad gracias al fútbol. El ex jugador de Atlético, Zaragoza o Rayo Vallecano le explicó a Gutiérrez la situación, contándole que Valdés, después de terminar el curso de entrenador (conseguido el Nivel II, tiene la intención de dar un paso más para poder dirigir en la élite), le había pedido a gente de su confianza que le buscase un equipo en el que empezar su andadura como técnico. Había dos requisitos para este inicio: que fuese en Madrid, una ciudad que le encanta al ex portero y en la que se siente muy a gusto, y que fuera en categoría juvenil».

«Ante su precipitada salida del Rayo Majadahonda y el desconocimiento de Valdés del fútbol madrileño, Movilla decidió hablarle de los métodos de trabajo y la organización de la ED Moratalaz. Tras ello, los acontecimientos se precipitaron: Gutiérrez y Valdés hablaron por teléfono, se dieron cuenta de que veían el fútbol con los mismos ojos, quedaron en reunirse al día siguiente y acabaron llegando a un acuerdo dos días después. No sólo es que el de Hospitalet no pusiera condiciones, sino que entendió que las asignaciones de entrenadores estaban prácticamente cerradas y aceptó con gusto que su cuerpo técnico lo formasen gente de la casa y conocedora de la categoría. «No tenía ningún tipo de exigencia», resaltan a As desde la ED Moratalaz.



La sombra de Movilla es alargada.
Y además una vez despedido, controla el departamento de comunicación del club.
Que despropósito.
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