El 2 de Gurtel no recuerda Majadahonda y niega que a Guillermo Ortega le llamen “Willy”

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580e1a65bd167EUROPA PRESS. El presunto ‘número dos’ de la trama Gürtel, Pablo Crespo, ha asegurado este lunes que no conoce “ni el contenido” ni el dinero que “se manejaba” en la ‘caja B’ del empresario Francisco Correa y ha afirmado que sólo sabe de este asunto lo que ha contado el líder de la red durante su declaración. Así lo ha dicho ante el tribunal que le juzga, junto a otras 36 personas, por la primera época de la Gürtel (1999-2005) a preguntas de la fiscal Concepción Sabadell que le ha mostrado el archivo extraído del pendrive incautado al supuesto contable José Luis Izquierdo, en la que se anotó las comisiones que Correa obtenía de adjudicaciones y los repartos que hacía de ellas con otras personas . “Ni conozco el contenido de la ‘caja B’, ni sé el dinero que se manejaba en la ‘caja B'”, ha afirmado el que fuera socio del líder de la trama y ha aseverado que se remite a lo que el propio Correa declaró ante el tribunal presidido por Ángel Hurtado.  La Cadena SER asegura que Crespo dijo que tampoco sabía nada de cajas de seguridad llenas de dinero negro “ni si el apodo “Willy” se relacionaba con el ex alcalde de Majadahonda, también acusado, Guillermo Ortega”. Y el diario “Público” señala que la fiscal sigue la pista de una factura del Ayuntamiento por la que pagó 615.000 € cuando el coste real eran 15.000.

0002199678_560x335_jpg000La fiscal Sabadell ha recordado que el escrito de defensa de Crespo señala que Izquierdo respondía a sus instrucciones solamente en Majadahonda (Madrid). A esto, el ex secretario de Organización del PP gallego ha reiterado que sólo seguía “fundamentalmente” las instrucciones de Correa y que él únicamente le dio órdenes “en el día a día para los trabajos que ahí se realizaba”. La fiscal ha formulado una batería de preguntas sobre otro pendrive incautado en uno de los registros y no ha sabido concretar si, en su contenido, figuraba documentación personal suya hasta que se le ha mostrado. Crespo ha enfatizado que no reconoce muchas de las firmas que aparece en las facturas y en otras ha puntualizado que no puede concretar los “detalles técnicos” de esos contratos. En esta línea, ha dicho que la adjudicación a TCM para la construcción de la Oficina de Atención al Ciudadano de Majadahonda la firmaría porque “necesariamente” tendría que hacerlo por ser el administrador de esta sociedad.

imgresSobre este apartado ha indicado que los exconcejales del municipio madrileño José Luis Peñas -denunciante del caso- y Juan José Moreno tenían relación con Francisco Correa y que sus empresas prestaban sus servicios como lo haría con “cualquier otro cliente”. Ha destacado que él sólo se preocupaba de que “el trabajo se realizase correctamente”. Preguntado por la hoja de costes de esta oficina emitida el 19 de diciembre de 2013, en el que se refleja, según ha dicho la representante de la Fiscalía Anticorrupción, un sobrecoste para el consistorio madrileño, Crespo sólo ha respondido que si se prestó un “servicio posterior” el coste debía ser incrementado. Con esto ha finalizado la sesión de este lunes, en la que Crespo ha estado declarando más de cuatro horas sobre su implicación en la trama. La Fiscalía le continuará preguntado este martes sobre su relación con los diferentes apartados de esta pieza de ‘Gürtel.

imgres-1Público (Julia Pérez): “¿Quiere usted decir unos costes de 15.000 y una factura de 615.000 euros? Es imposible”. El número dos de la trama Gürtel, Pablo Crespo, ha reaccionado con alarma al ser preguntado en el juicio por una factura pagada por el Ayuntamiento de Majadahonda (Madrid). La fiscal, Concepción Sabadell, le preguntaba por detalles de las facturas que pagó el Ayuntamiento de Majadahonda a las empresas de Gürtel por la creación de unas oficinas de atención ciudadana. Y Crespo recurría al mantra del “me pierdo con las facturas” o “yo de esto no tengo ni idea” con el que responde ante los detalles de la facturación, que dice desconocer a pesar de ser el gestor de Gürtel y el transmisor de las órdenes de Francisco Correa, el líder de la organización. De repente, Crespo ha caído en la cuenta de que la fiscal le había exhibido unos costes de producción de poco más de 15.000 euros —obtenidos de la contabilidad incautada en los registros— y que en la pantalla aparecía una factura superior 615.000 euros. “Eso es imposible. Un margen de beneficio de ese volumen. Para nada. No puede ser… es un disparate”. Pablo Crespo iba subiendo de tono porque, si esa diferencia fuera real, “tendría que decir que quien lo ha diseñado es un loco y como no me puedo llamar loco, no puedo aceptar que sea así”. Crespo espera que la persona que realizó estos trabajos, la procesada Isabel Jordan, aclare esta diferencia cuando sea interrogada, según fuentes de su defensa

vcrespoEl Periódico de Cataluña (Angeles Vázquez): Durante su declaración, Crespo trató de desvincularse del pago de comisiones a políticos, así como de la caja B. “Ni conozco el contenido de la caja B ni sé el dinero que se manejaba en la caja B”, aseguró ante el tribunal. En esa línea negó tener relación con el exalcalde de Majadahonda Guillermo Ortega (“le habré visto una o como mucho dos veces”, dijo en un momento). “Si ha habido alguna actuación por detrás de estos concursos públicos (con el ayuntamiento de Majadahonda), lo desconozco”, insistió ante las reiteradas preguntas de la fiscal Concepción Sabadell.

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Carmen Rodríguez Quijano

Estrella Digital (Marina García-Rico): El extraño corrillo de Carmen Rodríguez con los concejales que denunciaron a Correa. El abogado de la ex mujer de Correa y los ediles imputados en la trama mafiosa aprovechan los descansos del juicio para compartir confidencias. Algunos procesados creen que preparan una “defensa conjunta”. En los recesos del juicio a la trama Gürtel que han tenido lugar hasta ahora se ha repetido siempre la misma escena. En el hall o en la entrada de la sede de la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares. El abogado de Carmen Rodríguez, exmujer de Francisco Correa e imputada en la red corrupta, y los acusados José Luis Peñas y Juan José Moreno aprovechan los descansos de las sesiones para intercambiar confidencias. Rodríguez no acude a las sesiones por “problemas de salud”.

Peñas y Moreno: los "arrepentidos" de Majadahonda
Peñas y Moreno: los “arrepentidos” de Majadahonda

El extraño corrillo de Carlos Pardo, defensor de Rodríguez, con los dos procesados ha suscitado recelos y sospechas en el banquillo de acusados. “José Luis Peñas traicionó al marido de Carmen, Francisco Correa. Han estado odiándose, por lo menos hasta ahora”, afirma uno de los procesados que prefiere no revelar su nombre. Los tres trabajaron juntos en el Ayuntamiento de Majadahonda, Peñas y Moreno como concejales y Rodríguez como jefa de Gabinete del exalcalde del municipio madrileño. “Les unía una amistad muy fuerte. Les llamaban el trío, en el buen sentido de la palabra”, afirma el procesado. Sin embargo, las grabaciones que Peñas y Moreno realizaron a Correa durante varios años hicieron saltar la amistad por los aires. Rompieron relaciones y Correa ingresó en prisión. Sin embargo, ahora parece que se ha producido un acercamiento. “¿Qué significan esos acercamientos? Pueden estar preparando una defensa conjunta entre los tres para así descargar la culpa sobre terceras personas”, apunta el acusado.

Carmen Quijano y el ex fiscal Molina, su abogado
Carmen Quijano y el ex fiscal Molina, su abogado

Denunciante y arrepentido: José Luis Peñas fue uno de los denunciantes de la trama mafiosa mientras que Juan José Moreno, por su parte, se muestra arrepentido. Peñas está acusado de asociación ilícita, cohecho, falsedad, fraude a las Administraciones Públicas, malversación y prevaricación. Se enfrenta a 6 años y 5 meses de cárcel. A Moreno se le imputan los delitos de asociación ilícita, cohecho, falsedad, fraude a las Administraciones Públicas, malversación y prevaricación. La Fiscalía le pide 24 años y 2 meses de cárcel. Ambos han mostrado intención de colaborar con la justicia. Por otro lado, Carmen Rodríguez se enfrenta a 35 años y 7 meses de cárcel. Se le imputan los mismos delitos que a sus compañeros de banquillo. Al igual que su exmarido, renunció a plantear ante el tribunal encargado de juzgar la primera época de actividades de la trama cuestiones previas. Por eso, la estrategia emprendida por “el trío” y las charlas en los descansos del juicio han activado las alarmas entre algunos de los acusados que creen que además de haber llegado a un acuerdo con la Fiscalía Anticorrupción han planeado una defensa conjunta para “descargar culpas sobre otros”.

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