El precio de la vivienda de alquiler en Majadahonda sube menos que en el resto de España

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MANU RAMOS. “En las ciudades de Barcelona y Madrid, los aumentos de precio acumulados desde mínimos superan el 45%, especialmente en el centro, si bien también inciden al alza en los barrios periféricos y las ciudades colindantes como Hospitalet de Llobregat o Navalcarnero, siendo menores paradójicamente, los incrementos de poblaciones con mayor renta como Majadahonda”. El periodista Juande Portillo de “Cinco Días” cuenta, no obstante, como el precio del alquiler de vivienda en España se ha disparado más de un 50% desde que tocara mínimos a finales de 2013 hasta el máximo observado en mayo de 2019, siete veces más que el aumento del 6,8% que han experimentado las ofertas de venta de inmuebles residenciales en el mismo periodo, según constata el Banco de España. El aumento de los precios del alquiler desde finales de 2013, agrega el supervisor, ha convertido esta figura en un “atractivo instrumento de inversión” en comparación con la compraventa de inmuebles. Parte del efecto, apunta el Banco de España, podría deberse a la pérdida de atractivo fiscal de la adquisición dada la anulación de la deducción por compra de vivienda, las subidas de IVA y Transmisiones Patrimoniales o el incremento del IBI frente a los nuevos incentivos tributarios de los que gozan inversores profesionales en el alquiler como las Socimis. Y añade: “La mayor rentabilidad, en cualquier caso, ha atraído a nuevos operadores al sector del arrendamiento, sociedades profesionales que, si bien solo controlan el 10% del mercado nacional, alcanzan el 25% en ciudades como Barcelona”.

Manu Ramos

Precariedad laboral: “Pese a ello, la reducción de los parques públicos de vivienda social y la rigidez del stock existente ha impedido que la oferta de residencia de alquiler absorba el fuerte aumento de la demanda producido en los últimos años, en buena medida por la mayor “precariedad laboral“. “La combinación de bajos ingresos laborales y de riesgo de pérdida de empleo dificultaría a un porcentaje significativo de hogares (especialmente, jóvenes) con niveles de renta y patrimonio reducidos el acceso a un préstamo para la adquisición de vivienda”, que además se concede hoy por un menor porcentaje del valor de los inmuebles. La dificultad para ahorrar de estos colectivos, en un entorno de elevado desempleo, contratos de escasa duración y más jornadas reducidas, ha multiplicado la demanda de viviendas de alquiler. A la vez, sin embargo, el encarecimiento de los alquileres hace que el gasto del arrendamiento suponga ya un 27,8% de los ingresos netos de los hogares, llegando al 46,9% en los colectivos de menores rentas“, concluye el informe.

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