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Incidente junto a 20 metros de una parada de autobús en Majadahonda

JESUS SANTOS DIAZ. Este lunes 20 de junio (2022) me ha sucedido algo en Majadahonda que me ha hecho sentirme mal. Y digo mal porque me he sentido avergonzado de vivir donde vivo y tener un transporte publico racista. Eran en torno a las 2 de la tarde. El autobús que va de Majadahonda a Aluche pasaba por la avenida de España y ha parado en una marquesina que había al lado de una rotonda para coger viajeros. Cuando ha arrancado, a 20 metros ha tenido que parar en el paso de peatones porque una mujer sudamericana, de las que vienen a limpiar nuestras casas desde Aluche, ha cruzado para coger el autobus. Habían pasado 15 segundos. La pobre mujer venia corriendo para intentar coger el bus porque el siguiente no pasa hasta dentro de media hora por lo menos. El chófer la ha mirado (yo estaba con el coche parado en el otro carril), ha arrancado sin parar, ha atravesado la rotonda (de hecho por poco me da a mí, que he tenido que parar) y ha dejado a la pobre mujer allí mirando.

¿Puede coger viajeros un autobús a 20 metros de la parada un día de calor sofocante?

Me pregunto si habría actuado así si la persona hubiera sido una mujer bien vestida de Majadahonda. Me pregunto si la empresa educa a sus trabajadores en un trato prepotente hacia sus viajeros (que pagan sus billetes y el salario del señor este) y me pregunto como me sentiría si eso me lo hubieran hecho en Alemania y yo estuviera limpiando las casas de los teutones. Estoy seguro que eso mismo ha pensado la pobre mujer que venía corriendo con el calor de las 2 de la tarde para llegar a su casa de Aluche. Gracias señores de Llorente por hacerme sentir mal. Si por mí fuera, les quitaría la concesión. Lo que desde luego no voy a volver a hacer es cederles el paso para que hagan su ruta nunca más.

Majadahonda Magazin