Los nacionalistas de Cataluña piden a la nueva ministra el laboratorio de Majadahonda

MANU RAMOS. “Una propuesta sobre investigación, de estilo valenciano” es el título del artículo que Andreu Mas-Colell (Barcelona, 30 de junio de 1944), político nacionalista catalán y economista español experto en microeconomía, en el que sugiere que el laboratorio de virus que el Ministerio de Ciencia y Tecnología tiene previsto instalar en Majadahonda (Madrid) se “descentralice” hacia Cataluña o Valencia. Mas-Colell es fundador de la Barcelona Graduate School of Economics (Barcelona GSE) y profesor del Departamento de Economía de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Fue responsable de Economía en el Gobierno de CiU en la Comunidad Autónoma de Cataluña de Artur Mas. “El resultado de la discrecionalidad en cuanto a la incidencia territorial ha sido, en suma, una desproporcionada concentración en Madrid. Fijémonos en dos institutos multicentros estatales: el CSIC y el Instituto de Salud Carlos III. El CSIC tiene centros dispersos por todo el territorio y señala este hecho como una fortaleza en su plan estratégico. Lo es, pero así y todo el 2018 el 43% de su personal estaba en Madrid (17% en Andalucía, 15% en Cataluña, 8% en Valencia). En cambio, el Carlos III tiene todo su personal y todos sus centros en Madrid, y en su plan estratégico no se menciona esto como una debilidad. Por el contrario, se valora muy positivamente el desarrollo de un nuevo campus en Majadahonda o el lanzamiento de un Centro Nacional de Terapias Avanzadas que dispondrá en 2023 de una sede de nueva construcción. Imagínese dónde”, señala el ex consejero catalán.

Y añade: “Todo esto que he dicho está en contradicción con cualquier política sensata de equilibrio territorial y sugiere que deberíamos aprovechar el contexto de aumento de recursos para impulsar el reequilibrio. Sea bienvenida la nueva ministra y, como con Pedro Duque, estemos bien dispuestos a colaborar en un objetivo muy compartido: situar la investigación más en el centro de la política económica española y contribuir así a evitar que España se consolide, en el contexto europeo, como un país subsidiario. La nueva ministra era alcaldesa de Gandía. Con esta excusa formularé una propuesta que liga con las políticas de desconcentración propuestas por la Generalitat Valenciana con el apoyo académico del IVIE. Es alentador constatar que, como consecuencia de la calidad de sus investigadores, nuestras universidades y centros de investigación tienen un impacto por encima de lo que cabría esperar por el volumen de recursos de que disponen. Una buena noticia pero a la vez indicativa de fragilidad. Es necesario consolidar y fortalecer, algo que sólo podremos lograr con un buen alineamiento de las políticas científicas catalanas, españolas y europeas. En este artículo me referiré a las españolas”.

“Sorprendentemente, el presidente Sánchez ha prescindido de Pedro Duque como ministro de Ciencia. No se veía venir. Duque fue un buen fichaje y combinaba un compromiso vocacional con el ámbito científico-tecnológico, un talante tranquilo pero persistente y una cabeza bien preparado para la tarea ministerial. Todos tendremos una idea u otra de lo que ha hecho bien. Yo quisiera destacar dos aspectos. Uno, diseñar con habilidad una trayectoria presupuestaria que utiliza los fondos europeos en los años que vienen para hacer inevitable y sostenible el anhelado, y tanto tiempo pendiente, 2% del PIB en gasto en I + D. El otro, actuar con inteligencia y firmeza en las negociaciones europeas sobre temas de su competencia: no se ha dejado arrinconar”, concluye el artículo.

Majadahonda Magazin