Majadahonda homenajea a los deportistas paralímpicos Carlos Vera y Sara Andrés

Suscríbete gratis a nuestras noticias

atletasJORGE RUBIO. Majadahonda homenajea este martes a los dos deportistas paralímpicos majariegos Carlos Vera y Sara Andrés que compitieron en las pasadas Olimpiadas de Río 2016. El acto tiene lugar a las 17:15 horas en el polideportivo La Granadilla (calle Miguel Hernández) y coincide con el inicio de curso de la escuela multideportiva para personas con discapacidad. Los dos atletas tuvieron una participación destacada en los Juegos Paralímpicos y han contribuido a que Majadahonda sea más conocida a nivel internacional gracias a sus logros. En el caso de Carlos Vera, obtuvo la medalla de plata con la Selección Española de Baloncesto en silla de ruedas y Sara consiguió un Diploma Olímpico por su quinta posición en 400 metros lisos.

carlosveraCarlos Vera, a sus 40 años, posee una discapacidad física que le obliga a desplazarse en silla de ruedas, debido a que en 1995 sufrió un accidente de tráfico. Eso nunca le ha detenido en su afán deportista porque, como él mismo ha declarado en una entrevista realizada a la federación española de deportes de personas con discapacidad física (FEDDF), aparte del baloncesto le gusta nadar, y no descarta otras modalidades como el handbike o la bici adaptada. En una entrevista concedida a EFE el deportista relataba que contaba que su máxima aspiración en la vida ya la había alcanzado: formar parte de la selección española de Baloncesto. Un logro que se ha visto culminado con la obtención de la medalla de plata en esta edición de los juegos paralímpicos.

saraPor su parte, la afición por el deporte de Sara Andrés Barrio le viene desde pequeña. Comenzó haciendo kárate, con el que aprendió la disciplina. También le conquistó el tenis y el frontón que practicaba en su pueblo. “No se me daba especialmente bien pero al ser bastante rápida llegaba con facilidad a las bolas“, recuerda la atleta. En 2011 y con 25 años tuvieron que amputarle las piernas después de sufrir un grave accidente. “Me tuvieron que operar porque no se me cerraba uno de los muñones. Estuve 9 meses en silla de ruedas y cuando me pusieron las prótesis tenía muchos dolores. Lloraba, las ponía, las quitaba, las ponía… Tenía mucha frustración”. Una situación ya superada y que se ha visto recompensada tras obtener el diploma olímpico y la mejor marca personal de atleta en la prueba de los 100 metros.

 

Deja un comentario

Su correo no será publicado.