Suscripción Newsletter Boletín Majadahonda

Los grafiteros de Villanueva de la Cañada (en la imagen) no dibujaban ni pintaban, solo estampaban su firma con un spray manchando las paredes públicas: se llama «Takeo»

MANU RAMOS. Agentes de la Guardia Civil pertenecientes al Puesto de Villanueva de la Cañada, en coordinación con la Policía Local del municipio, han culminado este mes de noviembre (2022) una operación iniciada este verano tras detectar un incremento en las pintadas aparecidas en edificios públicos de la localidad, y que ha culminado con la identificación e investigación de los 3 presuntos autores, quienes pertenecen a un grupo de “graffiteros” de la zona. Los hechos se remontan al pasado mes de agosto, tras detectarse un incremento de pintadas en edificios públicos (polideportivos, instituto y contenedores), cuyo nexo común eran los seudónimos utilizados. Tras recibir la denuncia por parte del Ayuntamiento de la localidad, se aunaron esfuerzos con la Policía Local y gracias a la toma de manifestación y a la visualización de las imágenes, se logró identificar a los presuntos autores que resultaron ser 3 jóvenes con edades comprendidas entre los 17 y los 20 años y que tras ser localizados, fueron investigados por su presunta implicación en un delito de daños. El Código Penal en su artículo 263 recoge que “el que causare daños en propiedad ajena no comprendidos en otros títulos de este Código, será castigado con multa de 6 a 24 meses, atendidas la condición económica de la víctima y la cuantía del daño”.


Bansky ha llevado el Grafiti a las Galerías de Arte: lo de Villanueva de la Cañada es otra cosa

EDITORIAL. Lo ocurrido en Villanueva de la Cañada no tiene nada que ver con el Arte Urbano ni con el Grafiti profesional: se trata simplemente de «manchar» las paredes públicas con la egocéntrica firma de quien quiere dejar así su sello dañando el espacio público y se llama «Takeo«. De hecho, el Ayuntamiento de Majadahonda ya debatió sobre esta cuestión y los grupos políticos, quizás fruto de la ignorancia, seguían confundiendo ambas actividades, una delictiva y la otra artística. Recordar que José Ramón firma como «Sfhir» y es uno de los grafiteros españoles de Majadahonda que ya se cotiza en el mundo del arte. Y que en nuestros tiempos pretéritos del siglo XX era el “Muelle” nuestro Bansky español (un autor que ya forma parte de la colección del actor Antonio Banderas), pero hoy el artista grafitero por excelencia es Suso33, que aceptó el desafío presentado por el laboratorio de Clorofila digital: elegir entre sus 8.000 materiales y soportes los más versátiles y transgresores para representar sus obras. Entre ellas en la Feria Internacional Arco figuraba la acción pictórica bajo el puente de Torrelodones, por la conocida A-6, inmortalizada además en un vídeo y a un paso de Majadahonda por la Carretera de la Coruña. Lea las diferencias entre Takeo (Delito) y Grafiti (Arte) pinchando aquí.

 

 

Majadahonda Magazin