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«Llenazo» de 5.000 personas con Lori Meyers, pero desorganización y quejas

JULIA BACHILLER. El momento de disfrutar del concierto de Lori Meyers llegó por fin este sábado 16 de septiembre (2022) después de tanto debate social suscitado por el importe de su contratación y no tanto por la calidad del grupo, como algunos pudieron llegar a pensar. Y hasta allí se desplazó MJD Magazin para comprobar su organización y asistencia. La estelar oferta musical en estas Fiestas Patronales 2022 ofertada por el concejal de Festejos, Eduardo González (PP), estaba dirigida a un público de todas las edades, aunque de tendencia más bien joven. El rotundo éxito de la afluencia de público, que el Ayuntamiento llegó a evaluar en unos 5.000 asistentes, contrastó con algo que no se atrevió a hacer con el del grupo “Taburete” en su momento. El éxito de público vino acreditado por los seguidores de este grupo, que son muy numerosos en la Comunidad de Madrid, y por los que en su desconocimiento del mismo y atraídos por la polémica se acercaron a valorar y conocer su música, por ser la primera oferta musical de relevancia en estas fiestas. Pero por encima de estos dos factores hubo uno más decisivo: ante todo fue la gratuidad del evento lo que provocó el «llenazo», pero también las críticas: en ningún momento se advirtió a los asistentes que el aforo era limitado e iba a ser controlado.

Este inesperado control fue el causante de numerosas quejas en el exterior, en su gran mayoría de vecinos de Majadahonda que no pudieron acceder al recinto de la Plaza de Colón y que se vieron sorprendidos por la avalancha de público joven «foráneo». Y lo que más sorprendió fue que, aunque era gratis, al igual que hizo el concejal de Festejos con el concierto de pago de “Taburete”, la mencionada plaza se rodeó de vallas cubiertas con unas lonas que impedían desde fuera visualizar al grupo. Cientos de personas tuvieron que permanecer rodeando los exteriores aprovechando los lugares donde las lonas se habían desprendido para poder ver algo, subirse a zonas elevadas, o verlo desde las zonas abiertas de acceso al lugar. Incluso se llegaron a guardar colas para poder acceder en el momento en que algunos abandonaban el recinto del concierto. Al igual que ocurrió con el «Taburetazo» de las pasadas navidades con el encendido simultáneo del árbol, se escucharon numerosos comentarios de decepción entre los que intentaron acceder al recinto para disfrutar de la orquesta que tocó inmediatamente finalizado el concierto de Lori Meyers, ya que también se les negó la entrada.

Lori Meyers triunfó musicalmente en Majadahonda

Los intentos por acceder al recinto eran constantes por parte de numerosas personas, lo que provocó algún enfrentamiento con el personal de seguridad privada que controlaba el lugar, de los cuales los afectados destacaban sus «malas maneras«, lo que vulgarmente se llama “ser unos bordes”, ya que a su juicio «mostraron serlo«. Pero también hubo sus anécdotas, como una señora que pidió que avisaran «al señor alcalde», ya que ella aseguraba conocerlo y afirmaba que este la permitiría acceder al lugar, algo que no consiguió. La señora informó a los que le rodeaban que la cifra del coste del concierto que dijo se elevaba a 136.000 € «era mentira», porque según aseguró “el alcalde me ha dicho que son 80.000 €, el resto son gastos de realización del concierto”. Lo cierto es que en el Portal de Transparencia del Ayuntamiento de Majadahonda no figura un coste de 136.000 € sino de 135.580,50 €, que es la cifra exacta que se consigna en la documentación oficial de licitación del concierto.

Sorprendentemente se valló el recinto a pesar de ser gratis

En ella se especifica que tras “negociar económicamente la mejora de su oferta» se llegó al siguiente acuerdo: «se realiza una baja de 500 € quedando establecido el precio de adjudicación en 112.050 € más el 21% de IVA (23.530,50 €), lo que hace un total de 135.580,50 €”, a lo que se añade que «se realiza un incremento en la duración del concierto de 10 minutos, pasando éste a tener una duración de 70 minutos”. En la licitación también queda claro que es un “contrato privado de interpretación artística y actuación musical del artista “Lori Meyers” dentro del programa de las fiestas patronales del año 2022 del municipio de Majadahonda”, interpretación artística que en ningún caso lleva emparejado los gastos de «alquiler y montaje del escenario, vallado de la zona, seguridad privada, aseos portátiles, seguros…«. En conclusión, al importe de contratación del grupo hay que añadirle numerosos gastos, o lo que es igual: fue un segundo “Taburetazo”.

El centro de Majadahonda se desbordó por la masiva asistencia: vecinos reclamaron llevarse estos actos al Recinto Ferial «en desuso»

Lo que quedó patente en las inmediaciones del lugar donde se realizó el concierto fue el descontento de numerosos vecinos de Majadahonda que expresaron ante este medio de comunicación sus quejas por no poder acceder al concierto. También se escucharon argumentos por haber pagado «un elevado precio» al grupo con sus impuestos municipales, y por el hecho de «haber fomentado el botellón de manera descontrolada» en el lugar del concierto. En efecto, música y alcohol fue una explosiva combinación que dejó un reguero de comas etílicos posteriores, como se pudo apreciar por varias calles de la ciudad, y que al coincidir en fecha y lugar con el cercano Mercado Medieval, masificó de manera arriesgada el centro de Majadahonda, algo que en opinión de varios de los vecinos presentes, «podía haberse evitado«. Galería Fotográfica: pinche las imágenes para aumentar su tamaño:

Majadahonda Magazin